Columnas

Vivales

Remache del Cambio

Vivales

Por Enrique Zúñiga Castillo

Ellos se dicen líderes de colonos, con presencia en todo el estado de Tamaulipas. Hoy se quejan y acusan a Egidio Torre Cantú de haberse olvidado  de los grupos a quienes ellos representan y aglomeran a unas cien mil familias.

Hoy afirman que la política social enarbolada por el anterior gobierno estatal fue insensible pues ahora se enteran que los solares, las becas y las despensas –entre otros apoyos- eran entregados a personas sin necesidad de esos beneficios porque cuentan con ingresos económicos suficientes.

Uno de los plañideros, Benjamín Torres Hernández, de la Unión Revolucionaria de Gestores del Estado, se duele que durante el pasado sexenio jamás fueron considerados en los padrones de beneficiarios. La semana pasada, este líder se reunió con otros colegas para formar una alianza: Víctor Hugo Gómez González, de la Comunidad Tamaulipeca de Colonos y Campesino y otra es Elizabeth Gómez González de la Federación de Colonias y Campesinos de Tamaulipas. Hay un cuarto a quien le otorgaron el nombramiento de coordinador: Carlos Efrén Castañón Rodríguez.

Hace unos meses, Benjamín Torres Hernández hizo el amago de participar como candidato independiente a la alcaldía de ciudad Victoria, algo así como un Bronquito, pero en eso quedó. Nada serio. Cuántos votos pudiera haber sacado. Otra ocasión amenazó con tomar las oficinas de la Comapa-Victoria, si ésta dependencia no introducía agua y drenaje a una colonia. También pretendió colocar a uno de los suyos como candidato del PRI a la alcaldía de Miquihuana. Obvio, Rafael González Benavides, presidente del PRI estatal, en su momento, ni lo recibió.

Los anteriores dirigentes populares citados arriba han podido sobrevivir como sanguijuelas al amparo de obtener del gobierno algunos beneficios que ellos distribuyen clientelarmente. Han sido durante toda su vida, colaboracionistas de los gobiernos tricolores en turno. El esquema les funcionó durante décadas. Acaparaban los programas sociales y otorgaban cualquier cosa a sus seguidores. Hoy que vislumbran el fin de los tiempos de bonanza para ellos, toman conciencia de unidad para escudarse en lo que ellos creen su patrimonio. Además, se proclaman apartidistas.

Estos líderes han utilizado el chantaje para ser escuchados y conseguir sus metas personales con un discurso donde anteponen la miseria de la gente.

En el mismo tenor se encuentra Antonio Tirado Patiño, coordinador nacional de la Unión Campesina Democrática (UCD). Recién anunció que pondrá candados para evitar que otros ajenos a su organización aprovechen para hacer negocio con el reparto de placas de la UCD. Dijo que su organización entregará placas imposibles de clonar.

Él viene batallando desde hace años con personas que bajo el manto de las mismas siglas otorgan placas. La UCD que él encabeza es la oficialmente reconocida por las autoridades oficiales. Hoy con la Onappafa y la Anapromex, han establecido una alianza para protegerse de la piratería que “sólo busca lucrar con la necesidad de la gente”. Mira quién habla. Desconoce a la competencia representada por Magdalena Pedraza Guerrero, Raúl Quintanilla y Benito Villela Sáenz. Esas afiliaciones –menciona el jefe de la UCD- hacen cua, cuac, o sea, son patito.

¿En razón de qué, tipos como Antonio Tirado Patiño expiden placas y calcomanías con el logo de una organización y los agentes de Tránsito las respetan como salvodonducto para que las unidades automotrices puedan circular libremente por las calles? Ctúan en la ilegalidad. Ya basta de estos chupeteadores. Los nuevos vientos deben derribarlos.

Remache de estilo para principiantes

Hay quienes utilizan erróneamente la palabra sendo o senda para referirse a algo grande o enorme, sin embargo sendo (a) significa uno para cada uno. Ejemplo: El celador traía sendas llaves para las puertas. Quiere decir que llevaba una llave para cada puerta. APORTACIÓN CULTURAL. (De nada).

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