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AL VUELO-Apagón

AL VUELO-Apagón

Por Pegaso

        Resulta que andaba yo volando allá, por la colonia Cumbres, donde tienen ustedes su humilde establo, pero tuve que suspender mis ejercicios nocturnos porque se acercaba un tormentón tamaño diablo.

        Mi Pegasita me había advertido momentos antes que en las redes sociales advertían de la cercanía del Frente Frío número 48, el cual venía acompañado por un núcleo de tormenta muy fuerte, suficiente para producir granizo y tornados.

        Poco después de las ocho y media de la noche se fue la luz.  Por el canal de la CNA pude seguir casi al momento la evolución de la tormenta, que venía derechito para acá.

        Pero, pero, pero (como dice mi amigo Rubén Dueñas, autor de la gustada columna La Red de Ciudad Victoria), algo pasó que de pronto el núcleo se desvió hacia el sur y solamente nos tocó una colita de la tormenta.  Qué digo colita, un pelito apenas porque ni siquiera llovió fuerte y el viento apenas movió la copa de los árboles.

        Hoy por la mañana veo en las redes un meme que dice: «La tormenta le sacó la vuelta a Reynosa por inseguridad».

        De todas maneras, uno de los tornados que acompañaron el fenómeno tumbó en Nuevo León una torre de alta tensión en el norte de Nuevo León y eso fue suficiente para dejarnos sin luz a más de dos millones de sufridos y acalorados habitantes de la zona fronteriza, desde Nuevo Laredo hasta Matamoros.

        El apagón fue general.  Alguien recordaba por ahí aquella cancioncilla de Yuri que decía: «Con el apagón, qué cosas suceden, qué cosas suceden, con el apagón».

        Aparte del pinche calorón, sufrimos también por la falta de agua, de Internet y de cable, por supuesto.

        Como a las 10:30 de la noche algunos wasaperos empezaron a comunicar que la energía eléctrica se había restablecido en su sector.

        Creo que primero fue Manuel Aguirre, del ejido Santo Niño, ubicado allá, donde los alicantes tienen su guarida.  Más tarde un compañero de El Olmo y otro del fraccionamiento Moderno reportaban que la luz ya había regresado.

        Y yo, como Pegaso optimista que soy pensé de inmediato: “Bueno, está viniendo por sectores, así que dentro de unos minutos podré hacer la meme con aire acondicionado y hasta cobijado con mi edredón de pluma de ganso».

        Pero oh, sorpresa.  Pasó una hora, dos, cuatro, seis…, amaneció y nada de electricidad, ni de agua.

        Tuvimos que bañarnos a jicarazos como en el rancho.

        Total, para no hacer el cuento más largo, todavía a ésta hora (las 11:30 de la mañana) mi colonia sigue sin el servicio, al igual que el 20% de la población de Reynosa.

        A estas alturas me quedé pensando: «¡Chingao!¡Qué bueno que nos nos pegó la tormenta, si no…!

        Por eso mejor nos quedamos con el refrán estilo Pegaso que dice así:  «Con la interrupción del suministro eléctrico qué circunstancias ocurren». (Con el apagón qué cosas suceden).