Columnas Titulares

ALMARAZ SI; PRI ESTATAL NO

CUADRANTE POLÍTICO

POR FERNANDO ACUÑA PIÑEIRO

ALMARAZ  SI;  PRI ESTATAL NO

Oscar  Almaraz  Smer, es el candidato  a vencer, en la contienda municipal que se avecina, en Victoria. De eso no quedó ninguna duda,  el  sábado, durante su registro para un segundo periodo, en la esquina del 20 Hidalgo.

Sin caer en exageraciones  numéricas,  puede decirse que, fue un evento político  muy aceptable, para efectos de fuerza  y de presencia social y ciudadana. La movilización de la impredecible Antorcha Campesina, a favor de  OAS, da asimismo una idea, de que Almaraz, trae el factor del palacio vecino, perfectamente acordadito.

Todo lo anterior,  es lo que le dio un verdadero sustento  al proyecto del actual jefe político del diecisiete. Fue agradable  ver, el regreso  de  las folklóricas  batucadas. Pero, en contraste, causó malestar, el arribo  al evento de  algunos personajes  del priismo, como Sergio Guajardo, y Rafael González  Benavides, que solo acudieron  a colgarse medallas, que no les pertenecen.

Justo en este punto, es que  esta colaboración se enfoca, para  aclarar  que,  el éxito  de Almaraz  en el centro de Tamaulipas, se ha dado, muy a pesar  de los errores  y las corruptelas  del priismo estatal, conducido por  un grupo de improvisados  y mercenarios, que hoy por hoy, mantienen la  imagen de ese partido, ya no por los suelos, sino  en el fondo del barranco.

El  PRI  de Checo,  solamente  ha flotado de manera oportunista, en torno al escenario  del proceso político- electoral  2018.  Para muestra  ahí están  los  evidentes casos  de manipuleo, que  le han permitido al PAN, tener enfrente, candidatos priistas  a modo.

En Reynosa, en Nuevo Laredo,  y en  el sur, hay casos palpables de ello. No se diga en Matamoros, con el tema de la diputación federal, donde se espera  que la criatura tricolor Anto Tlaloc Marte,  caiga en los primeros rounds ante Vero Salazar,  más  fulminado  que el japonesito Yamanaka, ante “panterita” Nery.

En  Reynosa,  le hizo falta  habilidad política y  vocación de diálogo, al PRI   de Checo, para  mantener en ese partido, a figuras como  Ernesto Robinson y  Rigoberto Garza  Faz. Pero, aunado a esta  lamentable circunstancia tamaulipeca,  el PRI  nacional, enfrenta un descrédito  mayúsculo,  sin precedentes  en la historia.

Es tan grave  la crisis, que, postularon a un externo, en la persona de  José  Antonio Meade, hombre que, ciertamente, ha  hecho una carrera administrativa impecable, y  no tiene cola que le pisen.  Meade al igual que el resto de los  candidatos de este partido, buscan hacer valer su hoja personal de servicio, a contracorriente  de la pésima imagen de su organización política.

De hecho, para ser francos, el desgaste  de los partidos, durante  la  última década, ha sido generalizado, pero le pega más al PRI, por ser el que se encuentra en el poder. Debemos admitir, que, también en el PAN, las cosas  no pintan tan bien, con un escenario de divisionismo y enfrentamientos internos, como jamás había ocurrido.

Más aún, si le agregamos, el tema del candidato presidencial Ricardo Anaya, acusado  de lavado de dinero, y demás  porquerías, que dan al traste con su perorata anti priista y anti corrupta. Con  lo que estamos viendo, prácticamente Anaya empata al PRI en materia de escándalos, o  incluso lo  rebasa.

Así  de maltrechos andan, los dos partidos que se han alternado el poder en México, durante los últimos  doce años.  Ninguno de los dos ha dado resultado ante la ciudadanía, de ahí que los recientes triunfos  obtenidos por el panismo, en las gubernaturas d el 2016, a estas alturas, ya  se observen envejecidos, ante  la percepción social, que no ha visto ningún cambio. Tamaulipas, donde acaba de renunciar, el Secretario  de Seguridad Pública, no es la excepción.

Pero, tampoco MORENA, el partido más  joven, y que en estos momentos, pudiese encarnar el cambio, se salva del desgaste y de los cuestionamientos:  las candidaturas  de Napoleón Gómez Urrutia, y  las alianzas con parientes  cercanos  a  Elba Esther Gordillo,  dan a entender que  a AMLO, ya no le interesa la ética o la pretendida pureza moral  de sus dos anteriores intentos por llegar al poder.

Ahora, las alianzas son con lo bueno, o con lo malo, a costa de obtener el triunfo en el 2018. Y  bueno, lástima, porque, a decir verdad, MORENA trae en sus filas, a cuadros demócratas honestos y muy preparados, como Tatiana Clouthier, mujer congruente, de la cabeza a los pies.

En fin, que la partidocracia, tanto a nivel nacional, como en el caso concreto de Tamaulipas, está  depositando su futuro, no en las siglas, sino  en los individualismos. Y en tal sentido, se da por hecho que, ganen o pierdan,  los que merecerán  el mérito o la afrenta, serán sus personalidades,  y no las siglas.

PRENDE EL INE FOCOS ROJOS EN TAMAULIPAS

Pese a que las autoridades  estatales, insisten en señalar que, aquí todo está en orden, y no hay el más mínimo problema, para que se lleven a cabo  las elecciones, el Instituto Nacional  Electoral  de  Lorenzo Córdova,  ha  desmentido dicha versión, y  ha emitido una especie de alerta, para decir que le preocupan mucho  regiones  como  Tamaulipas, Chihuahua, Durango, Sinaloa, estas tres últimas consideradas dentro del llamado triángulo dorado, así como Oaxaca.

Hasta ahora, no hemos visto que los dirigentes  de los partidos políticos, que participan, en la actual contienda electoral  de la entidad, se pronuncien al respecto. Será porque, sospechosamente,  nadie les ha preguntado, pero lo cierto, es que, sería irresponsable, de parte  de organizaciones como el PRI, el PAN, el PRD, el PT, el PES, o MORENA, echasen en saco roto, este comunicado  del máximo juez  de la democracia en México.