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Catástrofes

David Ed Castellanos Terán

Catástrofes

Apenas transcurría el segundo mes de 2019 y en la República de Chile, un temporal lluvioso al norte, cobró nueve vidas, causó severas afectaciones a los campos chilenos e infraestructura vial; claro después de eso el presidente Sebastián Piñera se comprometió a proteger las vidas humanas. Siete meses antes en Japón, más de 100 muertos por un fenómeno similar de precipitaciones, fue considerado una de las peores catástrofes naturales en la poderosa isla. Para las aseguradoras del mundo estos son “riesgos secundarios”, mientras que para el ser humano solo temporales pasajeros en ciertas épocas del año.

El pasado lunes por la tarde-noche, una tormenta eléctrica con fuertes lluvias inundó un sector del sur de Texas, Estados Unidos; también causó destrozos y cobró la vida de por lo menos dos personas en Reynosa, Tamaulipas, México. Nada que no haya ocurrido antes, pero ese es el asunto, cada vez son más catastróficos los efectos de la naturaleza.

Derivado de las inundaciones por la lluvia, los vecinos de la colonia Paseo de las Flores, bloquearon la carretera Reynosa-San Fernando para exigir que la alcaldesa Maki Ortiz, y al gobernador tamaulipeco Francisco Javier García Cabeza de Vaca, se apersonaran en la zona inundada y les solucionaran el problema, pues además de estar con el agua hasta el cuello en sus viviendas, no había luz en el sector y el servicio de agua potable había sido interrumpido.

Claro que los daños causados no se van a arreglar de la noche a la mañana, el Gobierno de Tamaulipas a través de la coordinación estatal de Protección Civil, reconoció que la mencionada colonia es la más afectada, incluso tuvieron que activar siete bombas para agilizar el desagüe y bajar la inundación; pero los electrodomésticos de muchos residentes de esa colonia reynosense ya se habían descompuesto y todos sus muebles se echaron a perder, pero qué importa si papá gobierno todo nos resuelve en estos casos a los mexicanos. No, no estoy criticando a los afectados, estoy señalando al 99.99 por ciento de la población nacional pues recurrentemente actuamos luego de ahogado el niño.

¿Quién se preocupa por no tirar la basura por la ventanilla del coche? Seguramente los más pequeños de la casa, y uno que otro adulto al que de manera despectiva muchos le dicen “ecoloco”, pero no debería ser así, hoy fueron dos vidas las que se perdieron en Reynosa, ¿acaso no son suficientes como para que existan programas de concientización medioambiental o acciones gubernamentales más interesantes en pro del ecosistema?, qué decir de obras de infraestructura hidráulicas para evitar inundaciones o un crecimiento urbano ordenado que evite el relleno de vasos lacustres, aunque esto signifique tener menos votos el día de la elección.

Por ahora el gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca, instruyó la activación de 20 comedores comunitarios en los que se han servido casi 3 mil platillos; envió una tropa de 300 soldados humanitarios de la Secretaría de Salud para reforzar los recorridos por las zonas afectadas llevando atención médica, medicamentos y en donde haya sido requerido, fumigaciones y nebulizaciones para combatir la reproducción de mosquitos transmisores de enfermedades contagiosas; y desde las primeras horas de la emergencia, la SEDENA y SEMAR, activaron el Plan DN-III, mientras tanto el miércoles ya solo quedaban nueve colonias inundadas en la ciudad fronteriza de Reynosa.

¿Qué sigue en caso de que azote un huracán por Tamaulipas? ¿Vamos a esperar o ya es hora de actuar? ¡Ojo! El gobierno federal tiene asignaturas pendientes al respecto con esta entidad ya por demás golpeada, y los actuales diputados federales lo saben, pero poco hacen.

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