Columnas Titulares

DIAZ ORDAZ SE HIZO RESPONSABLE

LETRA PÚBLICA

DIAZ ORDAZ SE HIZO RESPONSABLE

                                             RODOLFO SALAZAR GONZALEZ

Se cumplieron 48 años de uno de los acontecimientos más importantes en la historia moderna de México: Los acontecimientos represivos por el Ejército Mexicano contra miles de jóvenes y estudiantes mexicanos, que se encontraban reunidos en la plaza de las Tres Culturas, ubicada en las inmediaciones de Tlatelolco, en donde se llevaba a cabo un mitin político incandescente y furioso por parte de los oradores; quienes aprovechaban la presencia de corresponsales de prensa extranjeros que informaban sin cortapisa los hechos que sucedieron, cuando apareció la orden que los soldados reprimieran a los estudiantes.

Entre los corresponsales extranjeros más importantes que daban cuenta de los acontecimientos que se dieron en Tlatelolco, estaba la fallecida periodista y escritora Italiana, Oriana Fallaci, quien recibió un impacto de un calibre 38 en uno de los glúteos, lo que ocasionó una vorágine de información que circuló en el mundo con la fotografía de la Italiana postrada en el suelo y con el subtítulo ” Herida en el frente de Guerra Mexicano.”

Hasta estos días, con exactitud, nadie ha  presentado una sólida prueba fehaciente del número de muertos del ataque del Ejército Mexicano a los estudiantes. En la medida que el tiempo pasa, el imaginario mexicano va convirtiendo al 2 de Octubre en una “historia en la que perdieron miles y miles de jóvenes la vida”. Esta versión- el tiempo la convirtió en mito y en exageración- de la que algunos charlatanes que en ese tiempo serían unos imberbes, ahora cuentan con lujo de detalle como escaparon por los vericuetos de los departamentos que constituyen la unidad habitacional Tlatelolco, sitio en el cual según datos duros, estaban apostados en las azoteas y en algunos corredores, policías caracterizados como civiles, disparando con la precisión de un franco tirador experto y sin sentimientos.

En aquella época los jóvenes que protagonizaron el movimiento estudiantil del 68, que culminó con la confrontación del Ejército y los jóvenes, el 2 de Octubre, eran muy diferentes a la juventud de hoy. El país igual que el mundo, tenía una forma diferente de vida y una percepción muy definida, existía en el espíritu de la juventud mexicana un afán de realizar por medio de la paralización de las Universidades públicas una severa protesta por la falta de estructuras sociales que le permitieran accesar a niveles superiores en la rueda de la producción. Ese es en cierta forma el lei motiv, que catalizó la participación juvenil en el movimiento del 68 mexicano. Estaba presente la Guerra Fría, que parece que renace en esta época, en que el Imperio Norteamericano está poco a poco perdiendo la vida como aquella pantera en el cuento de Kafka que se ahoga con la sangre de su propia víctima. Existe una intensa actividad diplomática por parte de Rusia y China para minar el poder de Estados Unidos en América Latina.

El 68 mexicano es un caso complejo, me parece extraño, porque la sinergia que se formalizó con los movimientos de la misma magnitud que se dieron en Europa; París fundamentalmente, Tokio y Checoslovaquia, no tuvieron el  mismo desenlace ni el drama que conocemos como 2 de Octubre. Existen dos factores importantes que complicaron este episodio doloroso para la vida de México: El régimen autoritario de Gustavo Díaz Ordaz fue incapaz de encontrar o convocar a un análisis objetivo, se convirtió en Juez y parte.

Hizo girar el autoritarismo presidencial en el principio de autoridad, como si éste fuera un concepto inamovible e inatacable. Por esta razón el prolongado silencio que ha seguido a los hechos del 2 de Octubre. Era anatema escribir o hablar, y digo escribir y hablar con inteligencia y con imparcialidad sobre el 2 de Octubre por temor a que el Estado nuevamente retomara su conducta autoritaria. Esto no detuvo a charlatanes y oportunistas que se arrogaban el papel de haber sido “preso político, perseguido, haber estado presente cuando torturaban o quitaban la vida a cientos de compañeros”.

El mundo siguió caminando y México con él, entrando en una etapa que en cierta forma, sobre todo en el caso de nuestro país, era producto de ese monumental movimiento estudiantil que despertó las conciencias de la sociedad. Obligó a los medios a concederles un espacio a todos los intelectuales que habían sido víctimas de la marginación por la razón de no ser  simpatizador o compartir la tesis y la conducta de los gobernantes mexicanos.

Quizá el acontecimiento mayor que provocó el movimiento estudiantil mexicano que culminó el 2 de Octubre, fue la aparición de una generación que surgió de esta confrontación entre estado y juventud, que si bien no tuvo una participación concreta por razones personales o ideológicas, si utilizó el movimiento estudiantil del 68 como un  valor ontológico, creando una nueva forma de pensamiento que se usó para que la democracia fuera avanzando y venciendo el autoritarismo mexicano. Hombres como Daniel Cosío Villegas, Octavio Paz, Porfirio Muñoz Ledo y una Pléyada de intelectuales jóvenes, preparados y responsables, coincidieron en la voluntad de que el país tenía que cambiar y que el estado debería escuchar.

El país se transformó, el estado autoritario no escuchó, pero reconoció su acta de defunción en las elecciones del año 2000, cuando Vicente Fox derrotó al candidato oficial y empezó en México una nueva vida que no detendrá nadie. Una transición, por menor que pudiera ser el paso de un estado a otro, es totalmente impredecible. Ningún país, se me ocurre España y Rusia, que cambiaron de sistema político, tuvieron una transición cocida a mano. España en estos momentos tiene problemas graves de desempleo

El error que se convirtió en México en nombre del 68 y el 2 de Octubre, lo hizo Vicente Fox, quien integró una fiscalía horrorosa que en un acto vergonzoso con la Comisión de Derechos Humanos “crearon” una lista de “74 responsables” que deberían ser investigados por los hechos del 2 de Octubre. Incurrieron la Fiscalía y los Derechos Humanos en confundir los delitos tratando de borrar el recurso de prescripción a los sospechosos que les asistían, puesto que era un asunto ya vencido por el tiempo y lo convirtieron en genocidio. La justicia, Fox la transformó en venganza. La historia está escrita: Gustavo Días Ordaz se hizo responsable de todos los efectos que causaron el 68 y el 2 de Octubre. Pero se murió, entonces de una manera ilegal y para calmar a una oposición que los tenía contra la pared, sin tener bases legales para fincar responsabilidades, llevaron a un ex presidente a un arraigo domiciliario, ilegal por todos los conceptos. No trato de defender a nadie, porque sé que una muerte, significa un dolor universal. Lo que pienso es ¿quién va a juzgar a los que han lucrado con la charlatanería de hacer justicia por el 2 de Octubre?

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