Columnas Titulares

EL PRI VIP DE EGIDIO, EMPEZO A VENDER CANDIDATURAS

CUADRANTE POLÍTICO

POR FERNANDO ACUÑA PIÑEIRO

EL PRI VIP DE EGIDIO, EMPEZÓ A VENDER CANDIDATURAS

Agónico, sin credibilidad y sin liderazgo, el PRI Guajardista, se prepara para dar un salto hacia el vacío. Saben de antemano que van a perder, pero antes, –según denuncian las bases—, quieren vender caras, todas  las calenturas políticas que puedan.

El  ex gobernador Egidio  Torre  Cantú  manipula  las piezas  del priismo en Tamaulipas, y  se  apresta  a subastar  al  mejor  postor,  las candidaturas de los  militantes más  distinguidos.

La maquinaria  del  exclusivismo, los privilegios  y los compadrazgos  de un partido VIP, con membresía restringida,  se  ha puesto  en marcha.

En lo que se considera  el  escenario más  desolador para  el priismo de Tamaulipas, lejos  de rescatar  los valores  democráticos  e incluyentes, la franquicia guajardista  se prepara para obtener una jugosa plusvalía, en la víspera  de las nominaciones  a  la legislatura federal, alcaldías y  regidurías.

La feria  del hueso tricolor  ha empezado ya.

Aunque en esta ocasión, no cualquiera  se va arriesgar  a meterle un peso  a un partido  desprestigiado  y devaluado por la desconfianza ciudadana, lo cierto es que, aun así, el flujo de dinero  por abajo  de la mesa, va a ser considerable.

Egidio, el  vecino incómodo de los  sampetrinos,  ya dio  instrucciones  a sus  acólitos del  Comité Directivo estatal, especialmente  al Secretario  de Operación Política, José  Benitez, para que  inicien  la auscultación  de los  aspirantes  a cargos  de elección popular, lo cual  se traduce, como  la  etapa previa a la vendimia política  más  rentable  de los últimos tiempos.

Se trata  de la clásica  coperacha  entre  los cuadros políticos, interesados en participar  en el llamado proceso interno:  una praxis  que  suele  generar  muchos millones  de pesos  en lo oscurito, y en la cual, a decir de los conocedores,  no hay recibos, ni observaciones de  carácter  fiscal.

Se dice que  las cuentas  bancarias  de determinados personajes, en el PRI ya  están  a disposición   de los que quieran pagar    las tarifas establecidas, por  el grupo  Guajardista. Los mencionados moches,  serán  de acuerdo a la dimensión  y la  importancia  del cargo que se pretenda alcanzar. Según el sapo, la pedrada.

En dicho contexto, se  sabe que,  la joya  de  la corona  será  la candidatura  a  senador, y posteriormente  las diputaciones  federales,  las alcaldías así como  sus respectivas reelecciones  y  las  regidurías. Todo, absolutamente  todo proyecto  de carácter  político-electoral, por más  modesto que sea,  será sometido  a   la comercialización  y  al más descarado mercadeo.

La desaseada praxis  guajardista, hacia el interior  del  PRI tamaulipeco,  ha empezado a generar  los  primeros reclamos,  y  se pronostica que, llegado el momento  de definir  a  los candidatos, el tricolor  se va a convertir  en un hervidero  de protestas.

Ya  desde ahora,   muchos cuadros  que en circunstancias normales, se sienten capaces  de  competir  y  contar con los suficientes  consensos  de las bases,  están siendo desplazados por  el poder  de los  compadrazgos  y del dinero.

Por encima  de la democracia, el PRI  Guajardista-egidista  pondrá en primer  lugar, la lana y  el amiguismo. A  partir  de  estos  anti valores,  se pronostica que,  las  cartas  del PRI en el estado, serán  aquellos que pertenecen al restringido círculo del  ex gobernador  Torre  Cantú.

Con todo lo que esto  significará, en términos  de decadencia tricolor,  la  subasta  del PRI  VIP  de  Torre  Cantú, acaba  de iniciar.

—–¿¿¿¿Quién  da más???

¿NADER  Y  PACHECO,  POR  LA ALCALDÍA  DE TAMPICO?

Hasta   ahora, las dos figuras azules  más perfiladas  para competir  por la hermana mayor  del sur, son el titular  del organismo  público responsable de la construcción de infraestructura educativa,  Germán Pacheco,  y  el  Secretario Administrativo  Chucho Nader. El primero viene  del activismo político,  del llano tampiqueño, mientras que el segundo  es un descendiente  de libaneses, empresario  maquilador  de uniformes.

Cuando estaba en el IMSS, Chucho se portaba diferente ante los ciudadanos. Pero ahora   que  está en la Secretaría  de  Administración,  ha buscado que se le conozca por su fama  dureza  e intransigencia. No sabemos  si  esta personalidad  le ayude  a  obtener  los votos necesarios, ante  una alcaldesa  Magda, que  insiste  en  su reelección, y se jacta  de tener el control  del voto masivo, en los  barrios  precaristas.

En cambio  Germán Pacheco,  de su  fama  de  duro  y peleonero, ahora  se ha mantenido  en bajo perfil, y cumpliendo con las encomiendas que se le han dado, desde palacio. ¿Cuál de estas dos estrategias  será  finalmente  la mejor?

Ambos  personajes  aquí citados, tienen  marcado interés  por la carrera  política. Si bien es cierto que, ahora se encuentran  en cargos  importantes  del sexenio panista, lo suyo  es la búsqueda  del poder.

¿Quién tendrá  mayor éxito?

¿Uno de  ellos..?

¿O ninguno?