Columnas

El voto, la divisa del momento.

Gaceta.

Por: Raúl Terrazas Barraza.

El voto, la divisa del momento.

En el Libro Segundo relativo a la participación ciudadana en las elecciones, el Título Primero se refiere a los Derechos y Obligaciones de los ciudadanos, por ello, el Artículo Cinco del Capítulo I, establece con claridad que votar en las elecciones constituye un derecho y una obligación del ciudadano del Estado, que tiene como objeto elegir a los integrantes de los Poderes Ejecutivo y Legislativo, así como, de los Ayuntamientos.

Va más allá de una simple ocurrencia o de un llamado a la participación de los partidos y sus candidatos, votar es un derecho y una obligación que todos debemos de cumplir, es por Ley.

El mismo Artículo Cinco considera al voto como universal, libre, secreto, directo, personal e intransferible y subraya que quedan prohibidos los actos que generen presión o coacción a los electores.

A unos días de las elecciones locales de la entidad, es bueno que con humildad veamos la importancia que tiene acudir a las urnas el domingo venidero, porque es en ellas donde la expresión de los ciudadanos tiene un valor incalculable, bajo un esquema democrático, en virtud de que votar sirve para renovar los cargos que mediante elección en las urnas obtienen los servidores públicos.

Desde hace unos días, el Instituto Electoral de Tamaulipas que tiene a su cargo Jesús Hernández Anguiano incrementó la publicación de invitaciones a los ciudadanos para que vayan a votar el cinco de junio venidero, como parte de una estrategia institucional que se hace al margen del trabajo proselitista de partidos y candidatos.

Es algo que se ve muy sano, sobre todo para aquellos ciudadanos que no quieren escuchar a los políticos ni a los candidatos, ya que votar y ser votado se da un contexto de derecho y obligaciones que la Ley Electoral prevé que suceda en igualdad de oportunidad para hombres y mujeres.

Además del Artículo Cinco, el Ocho ratifica en su Inciso IV, la obligación de los ciudadanos de Tamaulipas de votaren las elecciones en la sección que corresponde a su domicilio.

Por lo que hace a las funciones del IETAM, además de preparar la elección y vigilar el proceso, tiene que observar los principios de certeza, legalidad, independencia, imparcialidad, máxima publicidad y objetividad, pero, también contribuir al desarrollo de la vida democrática y asegurar a los ciudadanos el ejercicio de sus derechos político electorales.

Los Consejeros Electorales de Tamaulipas, deben tener en cuenta que una de sus chambas es velar por la autenticidad y efectividad del sufragio como lo refiere el numeral quinto del Artículo 100, que además, en el numeral seis, habla de llevar a cabo la promoción del voto y coadyuvar a la difusión de la educación cívica y la cultura democrática.

Sobre la base de este último punto, es que, las autoridades electorales pueden implementar una campaña de grandes alcances para promover que las personas acudan a las casillas el día cinco de junio, para que usen su credencia para votar con fotografía y que, con su sufragio contribuyan a que haya personas legitimadas en los cargos de elección que se disputan en las urnas el domingo próximo.

Hablamos de la gubernatura de la entidad, de las 22 diputaciones de mayoría relativa y las 14 plurinominales, así como, las 43 alcaldías, que en promedio pueden tener más de 430 personas en sindicaturas y regidurías comprendidas en la planilla de los Cabildos.

Votar es lo legal, votar será el orgullo por del deber cumplido, votar equivale a ser ciudadano real, porque no hacerlo te deja como ciudadano a medias.

Votar es más que tener que levantarse en domingo para ir desde las ocho de la maña hasta las seis de la tarde a las casillas electorales, presentar la credencial con fotografía, que te busquen en el listado nominal y encerrarse en la mampara para sufragar a favor de los candidatos y sus partidos, es haber contribuido a la democracia y a partir de ello reclamar, opinar, decir y demandar lo que se quiera.

Votar es mejor que no votar y votar tiene que ser sano, ideológico, con un halo de pureza y como luego preguntan cuando alguien se casa, si lo hacen por su propia voluntad y sin que nadie los haya obligado.

Ir a votar el domingo que viene en las más de cuatro mil casillas que funcionarán en Tamaulipas, es dar un voto de confianza a las Leyes y sus instituciones, no hacerlo no resuelve en nada los desacuerdos o el coraje que se tenga contra estos elementos o contra algún partido político.

Hay que ir a votar para sentirse satisfecho consigo mismo, ya que, nada es más agradable en la vida que cumplir con las obligaciones que tenemos y no hacerlo es quedarse con un gran pendiente ciudadano, máxime si después de no hacerlo alguna vez nos topamos con un comentario, documental, opinión o relato histórico de todo lo que debieron luchar muchos hombres y mujeres, en especial ellas, para obtener el derecho a votar y ser votado.

Que IETAM le haya entrado a la promoción del voto ante los ciudadanos, es correcto y no porque pretenda ayudar a los partidos políticos o bien porque éstos no lograron motivar a los ciudadanos para que acudan a las urnas, las autoridades electorales lo hacen porque la Ley les da la facultad de invitar a las personas a que voten, para que la democracia la hagamos entre todos.

Por cierto, hay quienes consideran que el voto tiene muchas variantes, por ejemplo, que hay voto sano, ideológico,  por interés, obligado, verde o duro.

También los hay producto del coraje, la impotencia política, voto de traición, voto de conveniencia, voto arreglado, desarreglado, inducido y hasta voto de un color pintado de otro. Un ejemplo de esto último podría ser el voto de los sindicalistas del Seguro Social, que por décadas votar verde, ahora tendrán que decir que lo hicieron azul.

El voto es el voto y, como en todos los proceso electorales, es la divisa más cotizada, sobre todo si estamos a unos días de que las casillas se abran para que se lleve a cabo la recepción de las boletas que contienen el voto con la voluntad de cada ciudadano que en aras de la Ley salga el domingo venidero con la idea de cumplir con su derecho y su obligación.

El voto del descaro es quizá el más lamentable de todos, porque en las redes sociales se supo de alguien dijo vender su voto al mejor postor y hasta anotaba la posibilidad de que le pagasen bien los panistas, lo cual quiere decir que estos son los más interesados en comprar sufragios. El descaro es tal, porque el personaje del anuncio en redes sociales ya había vendido el voto para diputado, negociaba el que depositaría a favor de la alcaldía y cotizaba muy alto el que podría llevar la urna para la elección de gobernador.

Esta semana se terminan las campañas proselitistas de los partidos y sus candidatos, esperemos que cada uno en su entorno haya convenido a los ciudadanos para que voten por ellos o cuando menos lograren que las personas salgan de sus casas el domingo y vayan a votar por quien quieran.