Columnas Titulares

ELECCIONES 2016: EFICACIA Y PRAGMATISMO

CUADRANTE POLITICO

POR FERNANDO ACUÑA PIÑEIRO

ELECCIONES 2016: EFICACIA Y PRAGMATISMO

Más que en ninguna otra parte  del país,  las elecciones  locales  de  Tamaulipas, filosófica  y políticamente  responden a un pragmatismo  radical, de  profundas  raíces  estadounidenses. Esto  quiere decir que tanto el  PRI   como el  PAN   están jugando  estrictamente  en función de  los  resultados,  desechando  cualquier  otra  consideración.  A  Charles  Sanders  y John Dewey  se les  atribuye  la creación de éste enfoque sobre la  actividad humana, cuyo  eje  se encuentra más allá  de toda idea  caprichosa o aventurada, y  se  centra solamente en lo que funciona.

Para el caso que nos ocupa,  los estrategas  de  los dos partidos  que  se disputan el poder  del palacio de gobierno,  están cuidando  de llevar  el máximo de votos posibles  para su causa. Bajo  semejante visión, constatamos  que todos los  instrumentos  de la inteligencia partidaria, toda  la experiencia  que sus cuadros puedan poseer, y  las cualidades  de  los  abanderados a cargos de elección  popular,  se han dado en torno a un propósito de orden hegemónico: conseguir el éxito de la gubernatura,  haciendo a un  lado la vieja cultura  de los compadrazgos  y  los  afectos, como  ocurrió  en  el pasado.

Hipotéticamente, se  considera  que,  en las próximas  elecciones  locales   de junio,  el  PRI  defenderá  su permanencia en el poder,  con todo lo que tiene  de sus mejores cuadros. Pero no solo  con los mejores, sino con los que justo  en este momento, le garantizan el triunfo. Puede haber otros  que  también  trabajaron para  ser candidatos y de hecho  los hay, pero la mirada acuciosa  de los que deciden, seleccionó a  los más  fuertes,  a los más  útiles  para  una tarea  concreta llamada  elección local  de junio del 2016. Así de sencillo.

Esa  es la explicación por la que  algunos nombres  importantes   se cayeron. Y también  a esto se debe que, en algunos  casos como  Tampico, por encima de la polémica,  fuese enviada  una candidata que, en la visión de  los evaluadores,  era la más  capaz, para  jalar votos. En otras palabras,  los  que deciden el tema  priísta  en el estado,  han  optado por  evitar el riesgo,  e  ir  a la segura. Al menos esto es lo que  se observa en esta etapa  preliminar  de la  selección interna. Si se equivocan, habrá  fallado el instinto de vencer  a toda costa.

La  aplicación  de  la estrategia  pragmática, se puede ver claramente en ciudades como Reynosa,  Nuevo Laredo, Matamoros, Tampico, Madero, Altamira y ciudad Victoria. Se trata  de las siete ciudades más  importantes  de la entidad. Luego vienen otras de tipo medio como Mante, San Fernando, Valle  Hermoso, Rio Bravo y  Miguel  Alemán. En todas ellas se  ha aplicado  el mismo método.

En lo que se refiere  al PAN, sus afanes de beneficiarse con los llamados escurrimientos priístas,  responde  inequívocamente  a una postura  de orden pragmático. Otra expresión azul que confirma  esta  tendencia, es la proclividad a postular  candidaturas externas,  lo cual  nos dice que, el  cabecismo  ha  preferido  sacrificar  candidaturas  panistas, para jugársela con  cuadros ajenos  a sus  siglas  y sus colores.

Lo anterior,  ha provocado desde luego,  el descontento  entre algunos grupos del PAN, que se sienten desplazados, y que ya desde ahora,  han decidido  irse por la libre,  y retirarle su apoyo  al candidato  blanquiazul a la gubernatura.

En  conclusión, el pragmatismo  le está  dando hasta ahora, mayores  y  mejores  resultados al PRI, que al PAN.

El pragmatismo,  es  una  teoría  surgida  de las entrañas del poder  económico en los  Estados  Unidos. De esta manera,  los hombres  ponen en juego sus  máximas  capacidades  en materia  de operatividad.

Hasta  lo que  va  de  esta historia  que culminará  el  cinco de junio próximo,  los que  han  demostrado un  mejor  olfato pragmático,  son los  del PRI. Así se ven.

 EL SUB  MARCOS, (GALEANO), SAMUEL RUIZ  Y  EL PAPA FRANCISCO—

Si la elección  del  Papa  Francisco  Primero  hubiese sido  20 años  atrás,  seguramente  el  destino  de la guerrilla zapatista  en Chiapas, hubiese sido mucho mejor. Hoy,  el  papa  jesuita que les arrancó el poder  a los  reaccionarios  del vaticano,  estuvo orando ante  la tumba  del  obispo  Samuel  Ruiz, en su tiempo  perseguido  por  la santa  Sede  y arrinconado  por  la iglesia mexicana, alineada  con el  capital  internacional.

La  reivindicación de las luchas indígenas  y  el credo  del  Sub comandante  tampiqueño  Sebastián Guillén  Vicente, encuentran en el Papa Bergoglio a su más firme aliado  estratégico. Hoy  no se sabe  donde  se ha ido el tamaulipeco  Marcos. Pero donde quiera que  se encuentre, debe estar contento  porque finalmente, el mundo empieza  a girar hacia una nueva  concepción de  humanismo  y  de democracia.

Políticamente, lo que sigue  podría ser el triunfo de la izquierda en la elección del 2018. El problema  es que  sus liderazgos no están  unificados. ¿Lo  logrará  Andrés  Manuel  López  Obrador?