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Fuerza México

David Ed Castellanos Terán

@dect1608

Fuerza México

Me encanta el mundo deportivo, de hecho el mundial de Italia 90, cuando el virtuoso argentino Diego Armando Maradona (EPD), estuvo a punto de convertirse en bicampeón con la albiceleste, fue la fiesta deportiva que terminó de convencerme y elegir a mis 8 años de edad cuál sería el rumbo de mi vida y la profesión con la que me casaría.

Me encantan las apuestas entre amigos; no acudo a casinos, ni juego entre profesionales, sin embargo, aquel 8 de julio de 1990, gané la primera apuesta de mi vida.

Fueron  50 centavos, mi primo hermano Jesus Christian Sánchez Terán, que idolatraba a Maradona y al súper portero Sergio Goicochea, daba por hecho que ganarían los argentinos, por lo contrario yo me identificaba con Lothar Matthäus, Rudi Völler y Jürgen Klinsmann. Finalmente gané.

Traigo al recuerdo aquel hermoso momento de mi vida porque lo tengo presente cada día, y hoy más que nunca brinca en mis recuerdos porque dos referentes deportistas mexicanos en el mundo me parece que podrían representar el inicio del tercer año de gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.

El domingo comenzó con la noticia amarga de Checo Perez, en el Gran Premio de Bahréin. En la antepenúltima vuelta el mexicano iba en tercera posición, todo indicaba que ganaría un lugar en el podium pero una falla en el motor lo dejó fuera de la competencia.

Era una carrera esperanzadora, tanto como la autodenominada Cuarta Transformación, sin embargo, nada sucedió, como hasta ahora que inicia el tercer año de mandato obradorista, nada de lo prometido ha sucedido, eso sí, lo bueno y lo mejor que gracias a Dios aquí estamos. Cómo dijo Checo, en relación a su compañero de profesión el francés Romain Grosjean, quien luego de que su auto quedara envuelto en llamas y él, atrapado por alrededor de 20 segundos, por fortuna logró salir prácticamente ileso y ahora se recupera de quemaduras que no exponen su vida.

El otro mexicano que paradójicamente podría representar la vida política mexicana con su vida misma es el futbolista Raúl Alonso Jiménez, delantero estelar del Wolverhampton.

El ex americanista sufrió un tremendo golpe en la cabeza cuando disputaba el balón por arriba y el brasileño David Luiz, lo impactó.

Alonso, quedó inconsciente en el césped, los auxiliares médicos que le socorrieron tardaron hasta 10 minutos para poderlo sacar del terreno de juego, inmovilizado y en camilla, pasaron horas sin que el aficionado mexicano al fútbol pudiera tener noticias del ariete, han sido horas de incertidumbre. Gracias a Dios, desde Inglaterra, medios de comunicación reportaron que Raúl Alonso, responde favorablemente al tratamiento médico.

Así como Raúl, el país entero, el nuevo régimen que centra todo su poder en el Ejército Mexicano, y sigue sin poder contra la fuerza de los delincuentes, está con un futuro incierto, incluso cada minuto es alarma y solamente la fe nos volverá a poner en el camino del crecimiento, la bonanza, estabilidad, paz y bienestar nacional.

México, desde hace dos años aunque parezca mentira parecería que fue golpeado en la cabeza y hoy con el coronavirus internado en coma.

Gracias a Dios, como Raúl Jiménez, estamos bien, conscientes pero asustados.

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