Columnas

Las sectas y los fieles

RESEÑA POLÍTICA

Juan R. de la Sota

Las sectas y los fieles

El gobierno  Federal  a través de sus secretarías correspondientes debería ponerse a chambear para frenar el fraude, negocio o explotación que algunas sectas, supuestamente religiosas vienen perpetrando contra cientos de fieles y cuyas acciones las han convertido en un negocio particular de sus integrantes que les ha derivado fortuna y una vida de ricos.

Las autoridades tienen que eliminar esa plaga de falsas “organizaciones”,  porque están lucrando con la fe de los fieles  y sus exigencias económicas son tantas que hasta  a familias enteras dejan sin comer.

Las autoridades competentes no perderían mucho tiempo en aplicarles una revisadita a todo tipo de sectas, sólo con el único interés de que su funcionamiento se sujete al marco jurídico  y así evitar la posible comisión de delitos.

Es conveniente que vigilen y exijan que la actuación de ese tipo de agrupaciones sea pública, así como evitar que las aportaciones económicas que sean obligatorias, es más si la ley así lo permite supervise si son legales los recursos como el dinero y los bienes inmuebles que obtienen.

El obispo de Ciudad     Victoria Tamaulipas, Antonio  González Sánchez, arremetió contra las sectas, al acusarlas de que “las sectas son un negocio en donde se lucra con la fe de los fieles”.

El obispo de la Diócesis  de la capital tamaulipeca, aseguró que en las sectas, los bienes están a nombre  del pastor o líder de los fieles.

Comentó el líder de la Iglesia Católica, que por ejemplo: “yo en lo personal no tengo nada mío, todo es de la Diócesis  y sin embargo los terrenos en donde están las sectas, están a nombre del pastor”.

Algunos pastores, lamentablemente, se han convertido en mercenarios de la religión y esto ya no debería permitirse, porque finalmente están    golpeando la economía de las familias, sin  aportar, con su s escandalosos mensajes la paz y tranquilidad y mucho menos la solución de los conflictos económicos que padece la sociedad.

Su forma de trasmitir el mensaje religioso se respeta, pero no se comparte, porque causan fuertes molestias a los vecinos, con sus escandalosas oraciones que a grito abierto ofrecen a los fieles y la gente que las quiere escuchar.

Si los pastores, no quieren ser víctimas de severas críticas, tendrían que ser transparentes, es decir demostrar su legal funcionamiento y rendirle cuentas periódicas a sus fieles y la población en general, sobre los ingresos económicos por concepto  de cuotas, donaciones o limosnas, así como de los bienes muebles e inmuebles que adquieren. Si las propiedades las obtienen con dinero de las cuotas o limosnas, tienen que ser propiedad de los fieles y no de sus líderes.

A la autoridad federal le  corresponde hacer cumplir la ley y con las sectas, tiene algo de chamba.

Cambiando de tema,  la Cuarta Transformación que encabeza  Andrés Manuel López Obrador, trae de cabeza y bastante enfermo al Instituto Mexicano del Seguro (IMSS), esto en la mayoría de los Estados del país,  al cortar recursos económicos al sector salud.

Cada día que transcurre el servicio es peor en las clínicas del Instituto Mexicano del Seguro Social, ya que los derechohabientes enfermos, los hacen esperar varias horas en los sillones viejos y deteriorados o de pie, en donde algunos pacientes han muerto, porque ni tan siquiera son canalizados para aplicarles suero o una pastilla que calme el dolor.

Los efectos positivos de la Cuarta Transformación, al IMSS, no han arribado, al contrario los funcionarios federales encabezados por el Presidente de la República, le han aplicado medidas que hace bastante deficiente el servicio, sin considerar que se pone en riesgo la vida de miles de pacientes derechohabientes.

Las ocurrencias de algunos funcionarios federales del sector salud, ponen en riesgo la vida de los usuarios del IMSS y  serían responsables, si su registra la muertes de personas, porque no están cumpliendo con su obligación de bridar un servicio oportuno, responsable y eficiente.

Los trabajadores deben exigir un mejor servicio del IMSS, pues es su institución médica, porque se mantiene  de sus aportaciones y si no los atienden y les mejoran el servicio, deberían denunciar ante la autoridad comente a sus directivos, para que cumplan con su obligación y responsabilidad.

No se gobierna con ocurrencias, como lo hacen los actuales funcionarios federales, se gobierna con soluciones a  favor del pueblo, sobre todo en materia de salud, seguridad pública, educación y generación de empleos,  además con el abaratamiento de los productos alimenticios  y las gasolinas, como lo prometieron.

En otro asunto, el ex diputado local José Ramón Gómez Leal, no ha respondido sobre su supuesta salida de la representación del Gobierno Federal, lo que indica que sí le están moviendo el tapete para relevarlo en el cargo. Y cómo no lo habrían de   sustituir, si no ha dado resultados.      Se ha mantenido oculto y nada se sabe de sus actividades. Los problemas del ámbito federal siguen sin resolverse y por tal motivo muchos ciudadanos están molestos con la Cuarta Transformación. Les ha quitado apoyos con la que se ayudaban personas de la tercera edad, jóvenes y pequeños empresarios. En concreto les ha quitado la comida de la boca y JR no da explicación alguna  de las medidas  ingratas  de la  autoridad federal.

El dato: En el gobierno Federal y su Cuarta Transformación, hay mucho ruido y pocas nueces. El pueblo mexicano ya se está acostumbrando al rollo falso.

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