Columnas Titulares

Las tres pifias de Américo…

Polvorín

Las tres pifias de Américo…

José Ángel Solorio Martínez

La que parecía ser una carrera en solitario para la gubernatura del senador Américo Villarreal Anaya, se empezó a complicar. Tenía todo: nombre, aura de gente honesta, cara limpia entre una clase política regional hundida hasta el cuello en el fango, y el aprecio de Andrés Manuel López Obrador.

Casi, casi, podría equipararse a su padre Américo Villarreal Guerra que de una modesta senaduría –el también priista, Chava Barragán Camacho, lo opacó y lo avasalló en la campaña constitucional- logró brincar a la gubernatura.

En aquel momento, Villarreal Guerra enseñó lo que su junior no ha mostrado: serenidad y sensatez. Muchos embates sufrió el ingeniero en la campaña interna. El Meme Garza González y seguidores, lo hicieron blanco de una campaña negra y feroz.

Villarreal Guerra, no se inmutó.

Permaneció tranquilo, sereno, en lo más crítico del enfrentamiento con el más destacado y habilidoso –marrullero, dicen algunos- político tamaulipeco, que se haya conocido en Tamaulipas: Manuel Garza González.

Al senador Villarreal Anaya, le está faltando lo que le sobró a su padre: impavidez y frialdad.

El hijo de Américo, lo traicionó la ansiedad. Sintió que José Ramón Gómez (JR) le sacaba una cabeza en la carrera gubernamental con la Coordinación del Gobierno federal en la entidad, y perdió la ecuanimidad.

Primera pifia del cardiólogo:

Inmiscuirse –innecesario protagonismo por lo espinoso del tema- en los foros de consulta sobre personas desaparecidas. Delicado asunto. Tan complicado que lo rebasó. Se le enredó la pita, y de pronto se vio a dos fuegos: el evento institucional promovido por el gobierno federal lopezobradorista y la asamblea convocada por los familiares de los desaparecidos.

Salió raspado el senador.

Se generó un golpeteo mediático en contra suya, por su errática conducta. Con mucha razón: la legitimidad y la fuerza moral de los familiares de desaparecidos, es incuestionable en Ciudad Victoria.

Segundo tropiezo:

Meterse al avispero sin protección. Desconociendo la geografía política de la entidad, ha hecho pactos con MORENOs de chile y de manteca. Ello le ha generado animadversión de las bases más amplias. En Ciudad Madero, asistió a una reunión con gente que se dice de MORENA pero que ha trabajado para dividir y manchar el movimiento de López Obrador en el sur de Tamaulipas.

Es muy probable que ello, genere frialdad en su relación con el alcalde Adrián Oseguera Kernion, quien sufrió el embate de esos grupos: pidieron ante el CEN de MORENA la inhabilitación de la candidatura –durante todo el proceso eleccionario-  del recién electo alcalde.

Tercer error:

Mostrar una presuntuosidad excesiva. En la gira del Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, en un intento por salir en todas las fotos, cansó tanto con su omnipresencia a los invitados que el mismo AMLO pidió a sus colaboradores salvarlo del victorense.

¿Por qué López Obrador, sugirió distanciarlo de su presencia?

Sencillo: de no haber hecho ese comentario el Presidente, podría pensarse que parte de la gira suya, era dar línea a MORENA a favor del senador.

Ante eso, sólo se puede decir, que al interior del lopezobradorismo, no hay nada para nadie.

O lo que es lo mismo: lo que hay, es para todos.