Columnas Titulares

Los desbordes de la pasión…

El Fogón

Los desbordes de la pasión…

José Ángel Solorio Martínez

En los años 80, se dio el expansivo crecimiento del PAN en Tamaulipas. En distritos electorales como el que tenía de cabecera Río Bravo, obtuvo más de 10 mil votos con un candidato desconocido. Y así, en muchas regiones de la entidad. Inusitado fenómeno. Inexplicable para muchos. Sorprendente para todos.

¿Qué fue lo que generó la amplitud de un panismo siempre asociado con las actitudes políticas más reaccionarias de la época y de la comarca?..

El académico del Colegio de México Arturo Alvarado Mendoza, estableció en uno de sus estudios sobre la política y la sociedad tamaulipecas una explicación que sustenta con muchos datos y mucha reflexión: el PAN creció en Tamaulipas en ese momento histórico –dentro de otras razones- porque se asemejó al PRI.

¿..?

Sí. Las políticas neoliberales instrumentadas por el PRI –desde el  sexenio de Miguel de la Madrid- y luego profundizadas por Carlos Salinas, lanzaron tan a la derecha al tricolor, que terminó hermanándose con el PAN.

¿El PAN fustigaba desde su nacimiento como partido, al ejido?..

El PRI delamadridista y salinista también.

¿El PAN, demandaba la privatización de las empresas del Estado?..

El PRI neoliberal igualmente.

¿El PAN trabajaba por el bipartidismo en México?..

El tricolor similarmente.

¿El PAN demandaba el cese al estado de bienestar por considerarlo paternalista?..

El PRI se sumaba a esa idea.

En Tamaulipas, para el electorado de siempre –ganaba el PRI abrumadoramente- no fue una actitud rupturista votar por la derecha encarnada por el PAN. Su simpatía, se movía entre un PRI muy a la derecha, y un PAN amacizado en la derecha. Esa circunstancia, -en mucho- le generó espacios de maniobra al panismo tamaulipeco que le dieron el fuelle necesario para lograr la alternancia en el 2016.

Ese escenario, dejó con poca maniobra a la izquierda en la entidad. Fue encapsulada en ciudades como Madero y Río Bravo. En el país, era satanizada, marginada, a contraflujo de una ola de sedicentes éxitos del libre mercado, -y una andanada mediática brutal- fue achicada por los profetas del neoliberalismo que festinaban el colapso de las economías cerradas –URSS y Cuba- y anunciaban el fin de la Historia.

Pero a todo santo, le llega su función.

Las reformas neoliberales mostraron su rostro de crueldad y de barbarie con las mayorías: gasolinazos para solventar el gasto público, eliminación de políticas sociales, privatización silenciosa de la educación y cancelación de múltiples logros de los trabajadores con las reformas laborales. Y sobre todo: el capitalismo de compadres, que llevó a la clase política dirigente a niveles de corrupción jamás vistos en el mundo.

¿Qué ocurrió políticamente ante ese vuelco en el país, en Tamaulipas?..

Los golpes de las irresponsables reformas neoliberales –instrumentadas desde el PAN y el PRI- fueron tan sentidos por los ciudadanos que los hicieron visualizar lo antipopulares que en esencia eran. A ello, se sumó el insistente discurso de uno de los líderes políticos más sólidos del México contemporáneo: Andrés Manuel López Obrador.

Ahora, la creciente irritación social muestra que parecerse al PRI en tiempos de reformas neoliberales, es ponerse al lado de lo retorcido y avieso del régimen. Es decir: hoy, ya no es una fortaleza parecerse al PRI; hoy, es una evidente debilidad.

¿Tiene la izquierda tamaulipeca, la posibilidad de convertirse en la fuerza emergente en este 2018?.

Al parecer, sí.

Sólo falta, que con la marcha de la carreta se acomoden las calabazas…

Sólo falta, que la comarca comprenda la preeminencia del proyecto de nación sobre las expresiones locales y el desborde de la pasión…