Columnas Titulares

LOS INDEPENDIENTES DE TAMAULIPAS, SON PÁJAROS DE CUENTA

CUADRANTE POLÍTICO

POR FERNANDO  ACUÑA PIÑEIRO

LOS  INDEPENDIENTES  DE TAMAULIPAS, SON PÁJAROS DE CUENTA

De los veintiocho, no se hace uno. Todos y cada  uno  de ellos,  está jugando un rol de comparsa, encaminado  a  restarle  votos  a la  oposición  priista  y morenista, a lo largo y ancho de la entidad. Gran parte  de los  llamados independientes, anotados en la búsqueda  de alcaldías, son altamente cuestionables, en la medida que,  tienen un historial  de militar  en  partidos políticos,  de los cuales  decidieron salirse,  porque no  les cumplieron su capricho  de hacerlos  candidatos.

El antecedente  más  exacto  de lo turbio y corrupto  que  ha resultado  este novedoso  formato  de postulación político-electoral,  es  el hueso que al final  de la elección estatal  del 2016, le dieron  al doctor  Xico  González  Uresti, mismo que se prestó a jugar  la farsa independentista jugándole  el dedo en la boca  al pueblo , que creyó en la autonomía  de su proyecto. Finalmente no fue así, y luego se supo  que desde un inicio, estableció un acuerdo con el PAN, para jalar votos, o restarle sufragios a otros partidos.

El premio no se hizo esperar: Xico  recibió nombramiento como Director  del Hospital General en ciudad  Victoria. Muchos de los pacientes  ya  comentan  en  diversos tonos,  lo bien que le está yendo al galeno  que renegó de sus principios anti partido, pues al parecer  tiene una farmacia por el rumbo  de Teocaltiche,  y  la gente que  es  atendida  en el nosocomio, recibe la consigna de que surtan en esa farmacia, con lo cual  se consuma el negocio  redondo.

A  raíz  de tan didáctico ejemplo, ahora  se ha generado una verdadera fiebre  de independientes en el estado.  Todos quieren entrar en esa categoría, pues  han  aprendido  en experiencia ajena, sobre  este rentable modus operandi, que  suele dejar, grandes beneficios, no para la sociedad  en  general, pero sí  en materia  de  prebendas  y enriquecimiento  personal para quien lo asume.

Es una tristeza que  los  seudo independientes  hayan quemado, como se dice coloquialmente  una cultura  política que  al menos en teoría, se antojaba  como una opción válida  y sana, ante  el monopolio  de la partidocracia, establecida  por partidos como el PRI, el PAN o el PRD. En los años recientes  se agregan las siglas emergentes  de MORENA.

Este fenómeno prendió especialmente en el norte del país, con el triunfo  del Bronco en Nuevo León, sin embargo, más temprano que tarde, don Jaime  Rodríguez, dio muestras  de que, no era  diferente  a quienes  le habían antecedido en el poder   del gobierno neolones.

Lejos de acabar con la inseguridad, la  disparó. De acuerdo  a encuestas  realizadas en torno a su gestión,  se obtuvieron resultados  deplorables, con  un elevado porcentaje de decepción social. “No cumplió con sus promesas”, “Nos engañó”  y  “No ha hecho nada”, fueron algunas de las respuestas  más copiosas  de la ciudadanía, en el vecino  estado.

No es ocioso  decir, que hacia los últimos  meses  de su ejercicio en el poder estatal, el Bronco  se dedicó  casi por completo  a la grilla  de sus aspiraciones  a  la Presidencia. Actualmente  acaba  de renunciar, para  lanzarse  a  una aventura,  donde,  su destino es servir de comparsa ante  uno de los tres  candidatos de las alianzas  del  PAN-PRD-MC, o bien  PRI-PV y PANAL. Se sabe que la postulación independiente  del  Bronco  a Los Pinos,  está siendo manejada  desde el gobierno, con la intención de restarle votos  a  Andrés  Manuel  López  Obrador.

En este triste depósito  de basura, es donde  ahora se ubica  a  Jaime Rodríguez: justamente  un esquirol,  cuya encomienda  es ejercer el sabotaje para truncar  el triunfo de la izquierda  MORENISTA.

Otro  escenario  es que, no se descarta del todo que, el BRONCO finalmente  haga alianza con Meade o con el  Frente azul de Ricardo  Anaya.

Aquí, la bronquitis  tamaulipeca,   anda por las mismas. 28 aspirantes  independientes  a alcaldes, buscarán venderse  al mejor postor.

La política, como  actividad  encaminada  a resolver  los problemas  ciudadanos, sigue devaluándose,  con cuentos tan sobados como   las parvadas  de independientes.

No son aves de vuelo prometedor, para efectos  de lograr  un cambio social, como ellos pregonan.

Se trata, simple y llanamente, de peligrosos pájaros de cuenta.