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Madero está en foco rojo

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Oscar Contreras Nava

Hace unos días, Eulogio Sánchez de la Rosa, dirigente del PRI en Altamira, dudaba de la participación del diputado local, Carlos González Toral, en la campaña de Griselda Carrillo Reyes rumbo a la presidencia municipal y le hacía un llamado para que cuando inicie la campaña se sume a las actividades que se están programando.

Esto nos indica que reconciliación de militantes para que apoyen a Griselda en Altamira no ha funcionado, a pesar de que el mismo Eulogio comenta que se encuentra trabajando al interior de su partido, para consolidar la estructura y las bases que participarán en la próxima contienda electoral del próximo 5 de junio.

De igual manera, esta situación confirma que hace falta una estrategia para reconciliar a los militantes, que se muestran distantes y ajenos con lo que pasa previo al proselitismo que harán sus candidatos y también, que la dirigencia del PRI en el estado les pida a sus municipales, que no den a conocer sus debilidades públicamente, porque esto demuestra su incapacidad política para convencer a sus correligionarios sobre el proyecto que ahora defienden.

Es más, se comenta en algunos círculos del poder priista, que es urgente que se active un operador para que vaya por todo el territorio estatal, platicando con los apáticos y desilusionados priistas, para que los convenza de participar y pueda asegurarles que al triunfo de los candidatos del PRI, sus servicios les serán retribuidos cuando estos lleguen al gobierno.

Esta importante labor partidista de integración, porque le garantiza al priismo mantener la fortaleza que lo caracteriza y aunque algunos, es seguro que consideren que esto no es necesario, por aquello de que nadie es indispensable dentro del PRI, nunca está de más convencer a los que se muestran distraídos o actúan como sí no perteneciera a este partido.

Los casos son muy específicos y estuvieron en su momento a la vista de todos y por ello sería bueno preguntar:

¿Acaso alguien del PRI estatal ya le preguntó a Rigo Garza, Lalo Hernández Chavarría, Carlos Toral o Lupe González Galván, si van a colaborar en las campañas políticas de sus municipios?

¿Ya los consideraron? ¿Estarán dentro de sus proyectos?

Si no lo han hecho sería bueno que lo hicieran, todos ellos tienen un capital político que les serviría de mucho a quienes les ganaron en la “contienda interna”. ¿Cómo la ven? ¿Se podrá?

Con esto, se evitarían lanzar llamados a la unidad a través de los medios de comunicación y por las redes sociales, así como lo hizo en Altamira el dirigente priista, Eulogio Sánchez de la Rosa.

Para finalizar, después de que Everardo Villarreal Salinas tomó posesión de la secretaria de Operación Política del PRI en Tamaulipas, empezó a circular la versión de que será el próximo dirigente estatal del tricolor, cuando Rafael González Benavides tome conciencia de que sus mejores días han pasado dentro de esta organización política y renuncie a este cargo partidista.

Y claro, después de que suceda esto se inaugurara una nueva etapa en el PRI estatal, ya que con Everardo empezarán a llegar los pirruris, los metrosexuales estilo Aurelio Nuño, con el pelo relamido y a quienes se caracteriza por su desmedida ambición por el poder y los grandes negocios que se hacen bajo su amparo.

Así que los priistas tamaulipecos estarán a punto de vivir una nueva etapa donde la figura, el buen vestir, el olor a perfumes caros y la frivolidad, será lo que ahora, va a caracterizar a sus dirigentes. Si no lo creen, muy pronto lo verán…

Al cierre. El desangelado Humberto Oliva, candidato del PRI en Madero, no más no prende en el ánimo de los priistas y esto se ha convertido en un dolor de cabeza para el dirigente petrolero, Carlos Romero Deschamps, quien tendrá que echar a la basura varios millones de pesos para tratar de que gane la elección municipal.

Por ello, el dirigente y diputado federal, Esdras Romero Vega, se reunió con los pocos agremiados que le quedan al sindicato y nos comentan que se puso eufórico con el regañó que les dio, que hasta se le salían los ojos no más del coraje con que les hablaba, pero lo que Romero no contempla es que los petroleros están muy nerviosos, porque viven en la incertidumbre y no saben sí mañana mismo les quitarán su trabajo y esto ha generado que las elecciones las dejen en un segundo plano y no les interese en lo más mínimo si Oliva pierde o gana, ya que en estos momentos lo que está en juego su futuro y el de sus familias.

Sin duda que esta situación pone al priismo de este municipio petrolero en foco rojo y con este contexto, ni quien pueda ayudarles. Por ello, las posibilidades de que el Movimiento Ciudadano o el PAN ganen las elecciones de este 2016 en Madero son muchas y con ello le darán a Romero Deschamps un duro golpe a su influencia dentro de la política y sin duda perderá credibilidad en las altas esferas del priismo nacional. Así de simple.

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