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Malabares

Tribuna

Por Javier Terrazas

Malabares

En la definición de la propuesta final de la Ley de Ingresos y Presupuesto de Egresos para el ejercicio fiscal del año 2017, la Secretaria de Finanzas Gabriela García Velázquez y su equipo, parece terminaron de hacer malabares.

Calcular los ingresos,  buscar una distribución del presupuesto que atienda prioridades, acotar en las áreas posibles y ampliar en las imprescindibles, no es tarea fácil,  cuando de administrar crisis se trata.

Y es que gobernar no es sencillo, la oferta política de campaña requiere transformarse en un plan  y ese plan necesita presupuesto para su ejecución.

Un gran desafío, sin duda para el gobernador de la alternancia, Francisco García Cabeza de Vaca, dar respuesta a una de sus propuestas, derogar la tenencia vehicular.

Ha sido un tema muy comentado, porque en la negación total a cumplir el compromiso, empezó a perder credibilidad. De tal forma que obligado era encontrar una salida airosa.

Y  anoche, un poco antes de las 23 horas, se anunció a través de un comunicado una respuesta parcial al asunto de la tenencia.

En términos generales se exenta a vehículos modelos 2011 y anteriores (la pagaban autos  con 10 años de antigüedad); el cálculo del pago se hará con valor depreciado no valor factura.

Asimismo, autos nuevos y usados hasta 2012 tendrán descuento del 30% si están al corriente.

De acuerdo a la estimación, estas acciones beneficiarían a cerca de 155 mil propietarios de automóviles.

Igual, en información previa de la Secretaria de Finanzas a los Diputados había dicho que por concepto de tenencia se estimaba captar 280 millones,  107 millones de pesos menos que éste año.

Sin embargo, como “la cobija presupuestal” no crece, por mejor que se distribuya, al estirarla para tapar una zona, se destapa en automático otra.

Así es que no todo es felicidad, porque seguramente para tapar ese “bache” que deja el compromiso de campaña de derogar la tenencia, que se cumple solo parcialmente,  el recurso tiene que salir de algún lugar.

Y no es muy difícil adivinar de donde, porque en la propuesta de Ley de Ingresos se incluye el riesgoso aumento al impuesto sobre nóminas en un 50 por ciento, al pasarlo de 2 al 3 por ciento.

Por ese concepto,  el Estado captaba 600 millones de pesos  y con el incremento se llegaría a 900 millones de pesos, es decir, 300 millones de pesos adicionales, que vendrán de gravar a los tradicionales contribuyentes.

A través de algunos de los líderes empresariales proclives al panismo,  — hay que recordar que  Mario Soria Landero y Juan Filiberto Torres Alanís, provienen de COPARMEX – se ventiló que el gravamen se destinaría para seguridad.

En caso de que en el Congreso, al viejo estilo tricolor, la bancada panista que lideran Carlos García González y de facto Jesús María Moreno Ibarra, use la aplanadora azul para avalar el alza al impuesto de nóminas, habrá que darle seguimiento a su destino.

Ver si realmente se aplica en seguridad  y de manera transparente.

El camino que seguirá la iniciativa de Ley de Ingresos y presupuesto de egresos será que llegue este viernes al Congreso, pues el sábado vencía el plazo. Se entregue ese mismo día a los diputados para que en sesión del lunes se turna a Comisiones y el miércoles regrese al pleno para su análisis final, discusión y aprobación.