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MATRIMONIO DE ADOLECENTES

CORRESPONDENCIA

MATRIMONIO DE ADOLECENTES

Por José Luis Castillo

Aun cuando se mantenga la tesis de que la educación empieza en casa, y después en las instituciones educativas, agregando además en un tercer lugar a las instituciones gubernamentales, pero pareciera que falta reorientar bien los programas para evitar la vida marital entre menores de edad y los embarazos en niñas.

La falta de oficio de algunas personas como las que dirigen oficinas como el Instituto Tamaulipeco de la Mujer es una muestra de ello, quienes en vez de estructurar programas de prevención y atención a  los adolescentes para evitar que se casen a temprana edad, simplemente se convierten en espectadores del problema.

De la misma manera, ante lo preocupante de este tipo de acontecimientos que se registra en gran porcentaje en Tamaulipas, principalmente en las ciudades de la frontera, es necesario que el Instituto de la mujer, la Secretaria de salud y de Educación, hagan algo al respecto para evitar que niñas y niños, sean padres de familia a muy corta edad.

Para Rosa Muela la prohibición del matrimonio infantil en Tamaulipas, no ha terminado con este problema, ¿pero y cuantas cosas que nos prohíben como seres humanos hacemos con más énfasis?, porqué hacer caso a que te digan: “No te cases”. Creo que lo más importante sería el saber, porque no casarse a temprana edad y los riegos que implica un embarazo en niños y adolescentes.

Hay infinidad de casos en los que se argumenta la descomposición social o la época que se registra en Tamaulipas, pero si a eso le agrega la incapacidad de quien dirige este tipo de programas e institutos que se supone están para atender la problemática que se registra entre las mujeres, como es el caso e los matrimonios entre niños y jóvenes además de los embarazos.

La mayor parte de las dependencias o institutos como el Inmujer, se dedican sólo recopilar datos o a dar estadística así como opiniones sobre la problemática que se vive en Tamaulipas en vez de dar soluciones o apoyar a disminuir esta problemática desde la raíz y evitar así serios problemas que llevan, incluso, hasta la muerte por lo complicado que resultan los embarazos cuando el cuerpo no ha llegado a su madurez.

Existen datos de los embarazos de niñas y adolescentes en Tamaulipas cuyas edades fluctúan entre los 14 y 19 años de edad mismos que en el 2012, ascendieron a los 1,202 casos, mientras que en el 2013, se suscitaron 1041, además de 876 en el 2014 y en el año 2015, fueron 1028, tan solo en Nuevo Laredo y en base a una declaración del doctor Manlio Fabio Benavides.

Reitero, es necesaria una reorientación de los programas asistenciales, de orientación, capacitación y de prevención en la sociedad, necesario también un cambio de actitud en quienes tiene a cargo este tipo de acciones en las áreas gubernamentales quienes en vez de sólo dedicarse a declarar estadística o cifra, se pongan a trabajar en lo que corresponde.

En las instituciones educativas debería de hacerse lo mismo, pero además de la orientación que se dé a los menores de edad y estudiantes también debería de incluirse a los padres de familia, de quienes las mismas autoridades se han olvidado, mucho ayudaría aquellas escuelas para padres que antes existían y que en algo contribuían a conservar la orientación y unión de las familias.

Mi correo joseluis_castillogtz@hotmail.com