Columnas

Médicos en área de Reanimación- Choque

David Ed Castellanos Terán

@dect1608

Médicos en área de Reanimación- Choque

“No somos héroes. Simplemente es nuestro trabajo, nadie quiere que nos vean como héroes, estamos en los hospitales porque somos médicos; sólo pedimos que lleguen insumos y que la gente se cuide”, es el decir de un ginecólogo radicando en Reynosa, Tamaulipas. En la frontera de México con Estados Unidos.

Tras la aparición del Covid-19, para el mes de marzo en México, todos expresaban sus deseos y ganas de ayudar a la gente; en abril, el equipo médico del sector público y privado del país, es decir, los verdaderos encargados del frente de batalla, ya comenzaban a experimentar amenazas, represiones y el abandono de sus jefes superiores, desde Zoe Robledo, titular del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), como de Jorge Carlos Alcocer Varela, secretario de Salud del Gobierno de la República. Los del privado padecían menos problemas.

Pero la culpa no es exclusiva de esos dos personajes; los que integran el organigrama, aquellos que hacen la corrupción un cáncer poderoso, sin dejar de lado los compadrazgos, todo eso como un caldo de cultivo de virus y bacterias que mata al sector salud, contagiando y mermando el compromiso de todas las personas que trabajan en el sector salud.

Hace menos de cinco días, la Dra. Gloria Molina Gamboa, titular de la Secretaría de Salud en Tamaulipas, confirmó el contagio de 23 trabajadores en el Hospital General de Reynosa, y según ella y su equipo de colaboradores de manera muy profesional reportaron que se identificaron al menos tres fuentes de contagio:

1.- Una enfemera que su periodo de vacaciones lo vivenció entre Matamoros y Cd. Victoria, desacatando el #QuedateEnCASa.

2.- Un residente de cirugía, sin más detalles.

3.- Una paciente referida del hospital materno infantil de Reynosa; sin duda bajo procolos fallidos.

Pero lo que no ha dicho la Dra. Molina Gamboa, es que previo al contagiadero, durante el brote y el periodo de sanitización al Hospital General en Reynosa, como era de esperarse, la mayoría del personal médico contratado para los “hospitales de palitos”, han venido renunciando porque no les llegó su pago; eran doctores y enfermeras contratados especialmente para “el nuevo hospital”, y de atención Covid-19, ellos sabían a lo que se exponían, sin embargo, la mayoría han renunciado, pues simplemente nunca les llegó el pago de sus honorarios, ni el equipo médico necesario para atención de pacientes portadores del virus; esto sobre todo en áreas ajenas a la del Covid, esa si está equipada, pero tampoco tienen el EPP (Equipo de Protección Especial),  por tanto en el Hospital General de Reynosa, con todo y la falta histórica de personal, carencia de la que ya estaba en conocimiento de los directivos, estatales como federales, más los que han renunciado se brinda atención a los enfermos duplicando las camas y la carga laboral sin poder mejorar la calidad en la atención, ya que con tantos enfermos y camas, pero cada día con menos personal, no saben en qué va a parar todo. Y tampoco dónde quedó el dinero.

Es verdad, la corrupción no es de hoy, tampoco la inventaron Molina Gamboa, Zoe Robledo ni Alcocer Varela; el coronavirus fue como la gota que derramó el vaso, esta es una problemática de años: sin salarios justos, pero según la plantilla adecuada y completa; con un sindicato a modo del político en turno sin generar verdaderas condiciones laborales… en lo general, un hospital en México, sí en todo México lejos de cualquier cosa  sólo huele a corrupción, será que los directivos se aprovechan del buen corazón que caracteriza a los doctores y doctoras, enfermeros y enfermeras, camilleros y demás elementos hombres o mujeres de blanco.

Sí son un gremio pacífico, un tanto agachón unos profesionales de la salud que ocupan ser escuchados, respetados, valorados y sobre todo amados por todos.

Gracias a todos los doctores que se han manifestado a lo largo y ancho de México, durante y antes de la contingencia; sin duda, gracias a los que se manifiestan en el campo laboral dando todo su esfuerzo y más por la salud del prójimo.

Pero hoy más que nunca gracias a ti que respetas, que te quedas en casa, que te cuidas y evitas siga la proliferación de este virus que nos trae a todos de cabeza.

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