Columnas Titulares

MONTERROSO Y EL DINOSAURIO

LETRA PÚBLICA

MONTERROSO Y EL DINOSAURIO

RODOLFO SALAZAR GONZALEZ

 Tito Monterroso fue un ilustre escritor hondureño nacionalizado guatemalteco que alcanzo la celebridad primero, por haber escrito el primer micro relato más breve de la historia: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí” y segundo, porque era dueño de una         -singular estatura- que lo diferenciaba inmediatamente en los ambientes diplomáticos a los cuales asistía con frecuencia cuando representó a su país como embajador y en donde causaba el asombro, sobre todo de los embajadores caucásicos, que se quedaban deslumbrados por su estatura pequeña.

Durante mucho tiempo su micro relato lo convirtió en un escritor de relieve latinoamericano, porque en esta breve composición hace una referencia inmediata a las dictaduras que por la década de los 60’s y 70’s estaban instauradas sin remedio alguno en los países de América Latina. Con su micro relato Monterroso proyecta el desencanto que vivía cuando regresaba a su continente después de haber vivido durante mucho tiempo en otras partes del mundo donde el reloj de la historia funcionaba correctamente y solo en Latinoamérica el tiempo estaba paralizado por la presencia de los dictadores.

En México su micro relato se lo adjudican a la existencia del PRI, por su longevidad política y por ocupar todo el espacio político nacional desde que fue creado en 1929 hasta el año 2000, en que fue defenestrado del poder político por una ola democrática, que en mala hora represento un lenguaraz irresponsable, que tiro al basurero de la historia el bono democrático que los mexicanos le ofrecieron para que llegara a la presidencia de nuestro país derrotando al dinosaurio mexicano. Sin embargo es útil decir aquí que el PRI no es el partido más antiguo de México, es el Partido Comunista Mexicano que se fundó en 1919, y que durante mucho tiempo estuvo actuando en la clandestinidad alimentando ideológicamente a sus cuadros para posteriormente con la legalización de los partidos políticos diseminarse y convertirse en lo que hoy pudiéramos llamar la izquierda mexicana.

Este pasado sábado el PRI celebro 88 años de existencia política, teniendo aún bajo su control el poder presidencial, después de doce largos años de comportarse como una oposición civilizada y débil desde mi punto de vista, que permitió que los dos sexenios panistas pasaran sin pena y sin gloria y en perjuicio de los nacionales que con amplias expectativas votaron por un cambio democrático en el país, primero en el año 2000 y después en una competida elección lo volvieron a ratificar el poder presidencial en el año 2006 al presidente Felipe Calderón quien fue el candidato del partido que fundara Don Manuel Gómez Morín, uno de los siete sabios mexicanos.

Contra lo que dicta la tradición en materia de ciencia política, que ordena que todo          –partido de estado- cuando pierde el poder se desmorona lentamente en toda su estructura como si fuera un reloj de arena que ya no tiene la mano del gobierno para que lo voltee y vuelva a medir el tiempo, el PRI se recuperó; después de doce años de no vivir en los pinos, volvió a ganar la confianza de los mexicanos y sobre todo se convirtió en depositario de las esperanzas de una nación que estaba ofendida por el uso indebido que de su voluntad hicieron los gobiernos panistas durante sus mandatos. El dinosaurio recupero el poder presidencial en el año 2012 y con esto se convirtió nuevamente en el fenómeno de los partidos políticos que a pesar de haber surgido del estado, se mimetizo con la población y emergió como fuerza política vencedora en las elecciones en donde el partido político oficial era apoyado por el gobierno panista.

En rigor a la verdad, el actual partido político que conocemos como el PRI y por el que casi todos alguna vez hemos votado, surge a la vida pública del país en sentido estricto el 18 de enero de 1946. En 1929 se llamaba Partido Nacional Revolucionario, en 1939 Partido de la Revolución Mexicana, y posteriormente para convertirlo en una institución que fuera multifuncional y tuviera una largo plazo de existencia y lograra la hegemonía que tanto escandalizo a los europeos que motivo que legiones de científicos sociales acudieran a México para estudiar y comprobar si era cierto que el PRI era el partido de la unanimidad en México. Si era cierto que el PRI podía a la vez ser revolucionario e institucional. En virtud de ser el primer partido político en el universo con sectores de diferente procedencia y estatus social tan distintos como son los empresarios, el sector popular, el sector obrero, el campesino y la juventud.

El PRI en estos días, es decir desde que se apodero el “Salinato” dejo de ser el mismo y se subió sin rubor alguno a la nave del neoliberalismo que tiene hundida a toda Europa y especialmente a nuestro país y que se reflejó en la crisis política que se vive en los Estados Unidos en donde un pueblo norteamericano racista y xenofóbico se montó en la sin razón y le dio el voto a un sociópata que prometió levantar muros para que nadie llegara al mundo del mercado libre y nuevamente América fuera para los estadounidenses.

De lo que en su momento el PRI simbolizo no queda absolutamente nada, víctima de una modernización mortal apoyaron la venta de petróleos mexicanos y quitaron los candados internos de ese partido para que en los estatutos del PRI no exista la limitante de que sus representantes en el congreso voten deliberadamente en favor de gravar con impuestos los alimentos y las medicinas, es decir el IVA se generalizara en breve en todo lo que el pueblo consuma y necesita para su salud, aprobó una reforma fiscal desventajosa para los empresarios y que en nada fortalece a la económica popular y solo sirve para que el gobierno tenga recursos que mayormente son utilizados en los estipendios y bondades de sus altos funcionarios.

Por último el PRI no tiene mayoría en el congreso, ningún partido la ha tenido desde 1997, por lo que cada día se hace más difícil que el gobierno de Peña Nieto pueda aplicar, sin realizar transacciones que perjudiquen al pueblo de México, pero que beneficien al programa de otros partidos políticos como el PAN y que al final se convierten en duros golpes a la económica popular. Quizá el mayor error de este partido político sea la laxitud con que postula a sus candidatos a los gobiernos de elección, es así como hemos visto la triste realidad de que algunos gobernadores hayan estado vinculados con el crimen organizado.

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