Columnas Titulares

“¡Muerto el rey, Viva el rey!”

LA HORA DE TODOS

Víctor Contreras

“¡Muerto el rey, Viva el rey!”

Era una exclamación del pueblo francés para despedir al soberano fallecido y reconocer al inmediato sucesor. En realidad era “El Rey ha muerto…Viva el Rey!” Es decir, era una frase coloquial de las Monarquías en cada sucesión y México, ¡es una monarquía sexenal…!.

Aunque en la sucesión de Tomás Yarrington, se dijo de otra manera…digo, la segunda parte de la frase…

En nuestro mágico país así sucede después cada unción: aparece un nuevo sol, un nuevo rey. Un reemplazo sexenal. Y ésta cardiaca sucesión tamaulipeca puso al borde de un ataque de nervios a toda la clase política y en especial a la ‘Juniorcracia’, que son los que han detentado el poder y los negocios desde hace 30 años.

Dicho en otras palabras, esta ‘Juniorcracia’ tamaulipeca, es un negocio de familias y esperaban desesperados con quien seguramente tienen que negociar y el por eso el cardíaco nerviosismo.

“Venía atravesado el niño”, decían los analistas.

Y los suspirantes y Padrinos, terminaron por aceptar la fuerza y poder del Secretario de Hacienda Luis Videgaray, que impuso contra viento y marea, contra tirios y troyanos, contra detractores, a Baltazar Hinojosa Ochoa, pese a que su “gallo” llega a la candidatura golpeado y desgastado.

A pesar de las fisuras y fricciones que ha creado esta sucesión, los otros Padrinos – Manlio Fabio Beltrones y Egidio Torre Cantú– no quisieron enfrentarse al poder del Presidente y optaron por aceptar la cercanía y la fuerza de Luis Videgaray con Los Pinos.

Argumentando la unidad, los últimos dos que se quedaron en el camino y en especial uno de ellos, estuvieron peleando hasta el último momento.

El jueves 28 de enero, a las 16:00 horas habían citado a una Reunión Extraordinaria del Cabildo Victorense para, donde el Alcalde Alejandro Etienne pediría licencia al cargo. A las 18 horas se había cancelado, luego de que había corrido como reguero de pólvora la bendición el “dedazo” en favor del matamorense, Baltazar Hinojosa.

Ayer, el registro del candidato tricolor se convirtió el mismo ritual, la misma liturgia, la misma ceremonia, las mismas traciones, el mismo acarreo de los simpatizantes que aclaman a su nuevo Monarca.

Aunque Enrique Cárdenas del Avellano no asistió al evento – porque era el segundo berrinche que sufría en no menos de seis años—pero se asegura, que su lealtad y disciplina partidista, habrá de llevar mucha votación a las urnas en la elección constitucional, pero contra.

La “bufalada” estaba desesperada por mostrar su fuerza y su pasión partidista. Ya abandonaron a su anterior monarca. Y se hicieron presentes

Aunque muchos, como la Zarzamora, andan llorando por los rincones, porque su gallo “empinó el pico”.

Se asegura en los primeros círculos del poder priista como de los inquilinos de palacio (hasta octubre…) que los participantes en la comparsa, recibirán su premio de consolación.

Primero les dirán: ¡Suerte para la Próxima…! Pero ya son Senadores en la próxima y ese es el futuro de Marco Antonio Bernal, Paloma Guillén, Alejandro Guevara Cobos y Enrique Cárdenas.

Es obvio que para a los cuatro mencionados se les acabó la posibilidad de ser otra vez aspirantes a la gubernatura. A los tres primeros por la edad y al cuarto, porque cambiarán las condiciones políticas, y “ya no habrá otro amigo presidente”.

Aunque van negociar posiciones según el protocolo monárquico priista, como alcaldías, diputaciones, negocios y algunas secretarías para su amigos, para los que financiaron su precampaña y los que dieron la cara y que no sufrirán el exilio sexenal.

Aunque muchos inocentes e ilusos o que rayan en la candidez, sí sufrirán las consecuencias: porque creen que esto de la política va en serio.

Y desde hace más de dos siglos, empezando con el “Seductor de la Patria”, Antonio López de Santa Ana, pasando por “Don Porfis” que creía que el sexenio era de 30 años: “Detrás de cada político siempre hay un negocio” y quien diga lo contrario es un cándido como Panchito Madero.

Cabeza de Vaca: ¡Ni me doblo, ni me vendo…!

En un ambiente sin “acarreos de simpatizantes, ayer se registró el candidato albiazul, el reynosense Francisco Javier Cabeza de Vaca, apoyado por un reducido número de seguidores que no llegaban ni a dos centenas.

Dentro de una de las frases que escuché me llamó la atención, porque lo dijo con jiribilla fue la de “Ni me doblo ni me vendo”, en relación que lo comparan también con el posible candidato del Movimiento Ciudadano, Gustavo Cárdenas, de ser un “vendedor de campañas y movimientos”.

Con nuevos y experimentados cuadros llegados del PRI como Fernando Campos, Roberto Peña y Carlos de Alejandro, en el PAN están convencidos del triunfo en la constitucional de Cabeza de Vaca.

Aunque nunca se vio ni por la puerta de servicio y ni por la principal la llegada de Carlos Cantú Rosas y de Lety Salazar, alcaldes panistas de N. Laredo y Matamoros, respectivamente, la nueva militancia panista, –“chavos de élite”, o sease “niños bien”–, en el PAN hay unidad y con el triunfo de la frontera norte y el sur de Tamaulipas, Cabeza de Vaca de Vaca será el próximo gobernador.

Sin embargo, hoy en los medios dela frontera y en las redes sociales, se publicó un reconocimiento a Cabeza de Vaca de los políticos de Missión, Texas. Pero como en México todo está arreglado ¿cuánto le costaría? Creemos que absolutamente nada, porque siempre ha sido becario.

Mañana, si se puede y mis editores me lo permiten, comentaremos sobre las fotos que impactaron en la decisión del candidato del PRI. Miren nada más un adelanto: ¿quién se atreve tomarse una foto con Carlos Salinas de Gortari y Arturo Montiel?

Mejor mañana nos leemos.