Columnas Titulares

PARA RIPLEY: EGIDIO QUIERE SER SENADOR

CUADRANTE POLÍTICO

POR  FERNANDO ACUÑA PIÑEIRO

PARA  RIPLEY: EGIDIO QUIERE SER SENADOR

El  PAN  acaba de enviar señales  de  apaciguar cualquier  asomo de  calentura  hacia el interior  de su partido. Pero conforme avancen los tiempos, frenarlos  será casi imposible. Nombres como los de Ismael García Cabeza de Vaca,  Cesar  Verastegui, o bien el de Gerardo  Peña  Flores, siguen sonando.

En el lado priísta,  los nombres  de  Edgar Melhem, Sergio Guajardo y Alejandro Guevara también se mueven. Las caballadas de unos y de otros lucen flacas.  Según sus allegados, el que anda con la tentación, es el ex gobernador  Egidio Torre, mismo que  ha  confesado que, su corazoncito late  por una senaduría. De ese tamaño andan las cosas. Aparentemente el tema, podría sonar descabellado, dados los niveles  de impopularidad del aludido,  pero recuerden que, si actualmente alguien tiene el control  del Consejo Político  Estatal  del PRI, ese es el ex mandatario estatal,  mismo que, hasta la fecha, es el político priísta  que  el PAN  cabecista  no ha tocado ni con el pétalo  de una rosa. Egidio tiene  el control del PRI estatal, amenaza con colocar  como sucesor  de  “Azulema”  nuevamente a  uno de los suyos. Cuenta con el  apoyo de Osorio Chong  y de Ochoa  Reza…¿quién podría objetarlo?

Dicen que al que le pica  el mosco  de la política, ya jamás  se recupera. Y  a  ETC  le picó  una avispa colorada, en la parte más sensible de su alma.

Otras dos figuras con  suficiente  punch,  son Carlos  Enrique  Cantú  Rosas o bien José Ramón  Gómez  Leal. Ambos políticos tienen capacidad para competir  y definir  escenarios.

¿LE CORTARÁN EL  DEDO EN AGOSTO?

Las encuestadoras  en México, son  como una  especie de pitonisas que  juegan con  la  imagen  y  la  percepción ciudadana  hacia  sus gobernantes. En el caso  del gobierno peñista, lo han traído por la calle de  la amargura, pero  conforme  se acerca  el momento de la sucesión,  le han ayudado un poquito.

Lo cierto es que el actual  sexenio presidencial,  está en la lona, políticamente hablando, y  sus   genes  en materia de  popularidad y aceptación, no están como para engendrar  una candidatura fuerte,  en unos meses más, cuando se dé el destape. El “bebe” por nacer, trae una herencia de  inseguridad, de pobreza social  y de corrupción, difícil de disimular  o  de suprimir.

Por cierto,  la lucha por la candidatura  hacia el interior del gabinete peñista,  ha cobrado  una mayor virulencia, después  de las elecciones  en Edomex. Sus características  tienen cierta  similitud con  el juego de juan pirulero, por aquello de  que, cada quien atiende su juego.

Mientras que   Luis Videgaray  y compañía  hacen lo suyo,  y  buscan aislar  a su adversario Miguel  Ángel Osorio Chong,  el político  hidalguense de ascendencia oriental, se las  cobra a lo chino, bombardeando a sus enemigos en  las columnas nacionales.

Ayer lunes, para no ir muy lejos, Raymundo Riva Palacio les tiende la cama a  los  amigos  Videgaray  y Meade, señalando que, el segundo  está  anulado  estatutariamente, por no pertenecer al PRI, y  al primero lo quema, su marcada proximidad  con Peña Nieto. Advierte también que  si el Presidente se obstina en que alguno de  estos  dos  sea su sucesor, desencadenaría una rebelión priísta. Así de claro.

Cuando  uno lee  este tipo de expresiones, “una rebelión priísta  contra el Presidente”, no puede menos que pensar  en cuestiones  extremas. Hasta  ahora, ni siquiera  Carlos  Salinas, con un candidato asesinado  y una guerrilla en Chiapas, sufrió  de una situación igual, pues  si bien es cierto que, terminaron por imponerle  a  Zedillo como sucesor sustituto de Colosio, la cosa no llegó a grados tan exagerados.

Por supuesto, aquí lo que está en juego,  es la posibilidad  de que  el Presidente Peña, se decida por un candidato  impopular,  y  divorciado de los consensos políticos y ciudadanos, lo cual agravaría todavía másel asunto.  Acerca de ello, nos habla la columna de ayer, escrita por Ricardo Raphael cuyo título, “TUCODE, Todos Contra el Dedazo”, no deja lugar a dudas sobre el clima  anti imposición, que  ya se gesta   rumbo a  la XXII  asamblea nacional del PRI.

El columnista cita a Ivonne Ortega  y a Beltrones, personajes que estarían  en la cresta de esta ola de rebeldía, sin descartar a un Osorio Chong, cuyo liderazgo en las encuestas, lo coloca  como más proclive  a  una consulta democrática.

En el otro extremo, los que se verían favorecidos  por  “el cariño”  presidencial,  serían personajes como  Videgaray, Meade,  o  Aurelio Nuño, entre  otros, pese a que ninguno de ellos  cuenta con  los rangos  de  aceptación interna y  popularidad  suficientes, como para  ser postulado a  la Presidencia.  A estos últimos, hasta el más chimuelo del PAN  le da una trapiza  y  para  Andrés Manuel,  serían  presa fácil.

Sin embargo, si el Presidente Peña se lo propone, obviamente que designará  a quien el decida, pero a costa  de  un  terremoto político, comparable  o  todavía mayor que  el de 1988, cuando De la Madrid  se inclinó por  Carlos  Salinas.

En cambio, si EPN  quisiera, podría  recurrir  a una  elección interna  de consensos, y  ello favorecería  al  fortalecimiento  del abanderado  prísta, ante  los opositores que ya se relamen los bigotes, porque  Peña  les  envía a uno de sus querubines tecnócratas.

La pregunta es: ¿el supuesto movimiento  interno de  priístas  para cerrarle  el paso al dedazo presidencial, es  real, y llegará hasta  sus últimas consecuencias de fragmentar al PRI?

¿O bien estamos hablando de las típicas presiones coyunturales que solo buscan lograr  chambas  y  conseguir  posiciones, a base de  cobrarle  caro  a EPN  su inclinación por imponer a  uno de sus queridos amigos?

Ya  se verá.

EGIDIO QUIERE SER SENADOR

El  PAN  acaba de enviar señales  de  apaciguar cualquier  asomo de  calentura  hacia el interior  de su partido. Pero conforme avancen los tiempos, frenarlos  será casi imposible. Nombres como los de Ismael García Cabeza de Vaca,  Cesar  Verastegui, o bien el de Gerardo  Peña  Flores, siguen sonando.

En el lado priísta,  los nombres  de  Edgar Melhem, Sergio Guajardo y Alejandro Guevara tambien se mueven. Las caballadas de unos y de otros andan flacas.  Según sus allegados, el que anda con la tentación, es el ex gobernador  Egidio Torre, mismo que  ha  confesado que, su corazoncito late  por una senaduría. De ese tamaño andan las cosas.

Otras dos figuras con  suficiente  punch,  son Carlos  Enrique  Cantú  Rosas o bien José Ramón  Gómez  Leal.