Columnas

PELEAN CON RODOLFO TORRE

EL FRANCOTIRADOR

            Por Óscar Jiménez

PELEAN CON RODOLFO TORRE

El 29 de noviembre de 2007 un comando armado le quitó cobardemente la vida a Juan Antonio Guajardo Anzaldúa en el municipio de Río Bravo.

Juan Antonio se había convertido en el más fuerte opositor de Eugenio Hernández Flores, entonces gobernador de Tamaulipas y quien actualmente es señalado como prófugo de la justicia por presuntamente haber cometido graves delitos que aún no abochornan a su partido el PRI ya que lo siguen defendiendo.

¿Quién le quitó la vida a Juan Antonio Guajardo Anzaldúa? No lo sabemos y las autoridades federales y estatales no han hecho ninguna investigación seria sobre el tema. Los asesinos andan sueltos.

Pero el legado político de Juan Antonio Guajardo Anzaldúa continúa en Río Bravo, porque no es casualidad que Juan Diego Guajardo Anzaldúa sea actualmente el presidente municipal (por segunda ocasión) de esa localidad.

El Guajardismo vive en las entrañas de Río Bravo, ambos, Juan Antonio y Juan Diego, llegaron a la alcaldía y otros cargos electorales por distintos partidos. No fueron el PRI, el PAN, el P.T. o el Partido Verde los que los llevaron al triunfo electoral.

Fue el acentuado Guajardismo que se vive y se siente en esa zona. Un Guajardismo producto de la familia que lleva ese apellido, preocupada por la generación de empleos y por generar circunstancias democráticas acorde a los tiempos que estamos viviendo.

Por eso hoy quise recordar a Juan Antonio Guajardo Anzaldúa, un guerrero que se nos adelantó en el camino y que supo hacerle frente a los grupos políticos enquistados en el poder estatal antes que nadie, sin embargo fuerzas oscuras, aún no identificadas, acabaron con su vida cuando todavía tenía mucho que dar a esta sociedad tamaulipeca tan golpeada y tan necesitada de hombres preocupados por su tiempo y su estado.

Y ya que tocamos el asunto del aniversario luctuoso de Juan Antonio Guajardo Anzaldúa, me tengo que referir al nombre de Rodolfo Torre Cantú, candidato a gobernador del PRI que también fue asesinado y que aún su caso reclama justicia.

Y comienzo el tema con una pregunta ¿quién sugirió al presidente municipal panista de Ciudad Madero José Andrés Zorrilla Moreno que se pusiera a pelear con molinos de viento, con fantasmas?

Y es que en la presidencia municipal de Madero se programó el pasado 25 de noviembre los puntos a tratar en la sesión de cabildo de ese municipio que ahora es gobernado por el PAN. ¿Y qué tiene que ver eso con Rodolfo Torre se preguntará usted?

Bueno, le digo que en la copia que tengo en mi poder, se puede leer que se redactó en el punto 4 “Propuesta y en su caso aprobación, para revocar el acuerdo del Décimo punto de la Sesión Ordinaria Número 297 de fecha 15 de septiembre del año 2010, exclusivamente al cambio de nombre de la Avenida Rodolfo Torre Cantú, para que nuevamente lleve el nombre de Avenida Tamaulipas”.

¿A quién molestan los muertos? ¿Acaso Rodolfo Torre anda como el Mío Cid guerreando después de su muerte? ¿Quién se siente agraviado porque esa avenida lleve el nombre del candidato a gobernador asesinado cobardemente? ¿Qué se espera ganar con quitar el nombre de Rodolfo Torre Cantú a esa avenida? ¿Por qué agarrar pleito con Rodolfo? ¿Es necesario hacer eso y para quién lo es? ¿Qué gana el PAN? ¿Es un mal entendido?

Tan bien que iba Andrés Zorrilla, porque le cuento que yo estoy convencido que es el presidente municipal en funciones que mejor estaba haciendo su papel en Tamaulipas. Madero se renovó moralmente con su llegada a la alcaldía.

Pero qué fue lo que pasó que ahora se sube al cuadrilátero político para boxear con fantasmas. Y es que Andrés Zorrilla no tuvo necesidad de comprar un premio como “el mejor alcalde de México, de Tamaulipas o del Mundo”, ya que se había ganado a pulso, después de la gran inundación, el aprecio de la ciudfadanía y el reconocimiento de los críticos.

¿Pero ponerse a pelear con fantasmas es bueno para él? Eso en que le redituará políticamente. Supongo que alguien le aconsejó que cambiándole el nombre a esa avenida se demolía la estructura política del PRI en Madero. Pero creo que fue un mal consejo, porque eso molestará a quien se sintió ofendido por el asesinato de Rodolfo Torre Cantú, sin importar el partido del que fue candidato a gobernador.

Porque mire usted. La ejecución de Rodolfo Torre Cantú, al igual que el asesinato de Juan Antonio Guajardo Anzaldúa, pusieron en peligro los procesos electorales en esta entidad, sufrimos y padecimos ese viaje a los tiempos de la barbarie. Nos quisieron quitar la libertad de elegir a nuestros gobernantes.Por eso hay que reconocer el nombre de quienes, participando por convicción en unas elecciones locales de Tamaulipas, perdieron su vida porque hubo personas de alma negra que no quisieron que siguieran haciendo política porque afectaba sus intereses particulares.

¡Que no mal aconsejen al alcalde azul de Madero! Ya que hasta este momento es el mejor del estado y porque no habrá mucha ganancia política poniéndose a pelear con los muertos y porque no hay que olvidar que el partido de Rodolfo Torre consiguió más de medio millón de votos en la elección con rumbo a palacio estatal. Entonces para que echárselos de enemigos.

¿Quieren castigar a Egidio Torre Cantú? Pues que lo metan a la cárcel si se lo merece, pero borrando el nombre de Rodolfo Torre Cantú no castigarán a su hermano el ex gobernador, sólo lograrán que los tricolores y muchos ciudadanos sin partido, se enfaden y embistan políticamente hablando. ¿Qué ganancia hay en ello? Yo no la veo.

¿Después que sigue, quitarle el nombre de Rodolfo Torre Cantú al Polyforum de Ciudad Victoria? Ojalá y no, porque ni siquiera en Nuevo Laredo que en el 2013 el PAN ganó contundentemente la alcaldía con Carlos Canturosas Villarreal pensaron en quitar el nombre del Polyforum de esa ciudad, que casualmente lleva el nombre de Rodolfo Torre Cantú.

MAQUIAVELITO

   …A seguir sufriendo…La Secretaría de Hacienda en México anuncia que habrá menos dinero en el 2017 (Sin Embargo).

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