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¿QUÉ NECESIDAD? (DR CARBALLO)

POSDATA

GASTÓN ESPINOSA GLZ.

¿QUÉ NECESIDAD? (DR CARBALLO)

Estaba muy contento.

Había salido de la cafetería rodeado de un grupo de periodistas.

Vestía impecable y caminaba como quien domina al mundo.

Lo suyo era la notaría, y en ese medio tenía su prestigio bien ganado.

“Creo que puedo dar mucho por mi ciudad. No es un capricho, es un anhelo poder ayudar a mi querido terruño”, dijo tras una pregunta de un periodista.

Se detuvo tras unos almendros. La prensa le rodeó tratando de conocer algo más de aquella reunión con altos mandos de gobierno, del municipio y de la CNA.

– ¿Qué necesidad? – le cuestioné. Y es que vivía sobradamente bien, tenía una amplia cartera de clientes, sus hijos estaban por graduarse, lo respetaban como abogado y, sobre todo, tenía autoridad moral para hablar de cualquier tema.

Creo que en ese entonces Juan Manuel prefirió observar la hora en su reloj de marca que dar alguna respuesta. “La necesidad de que a la ciudad le vaya bien…como a mí”. No sé si pecó de soberbia o de inocencia, lo cierto es que su llegada a la Comapa Mante, lo consideró como punta de lanza para alcanzar su objetivo de ser alcalde.

Nada salió como se esperaba.

Durante su administración al frente de la Comisión municipal de agua potable y alcantarillado se encontró con una corrupción institucionalizada y con fuertes compromisos con personajes de alto perfil delictivo que dificultaron cualquier intención de hacer bien las cosas.

Juan Manuel Saldivar apenas resistió algunos meses al frente de la Comapa Mante, pero estuvo lo suficiente para manchar su prestigio ante el caos financiero que estalló en el organismo producto de pasadas gestiones. El peso de incontables excesos casi provocó la quiebra de la Comapa y en ese pantano se sumergió hasta ese entonces el buen nombre de Saldivar. Lo peor del asunto es que su aventura en la Comisión, le provocó que casi se quedara sin Notaría tras haber solicitado permiso para ocupar la gerencia.

Total, que su aventura en los terrenos políticos fue una pesadilla para el licenciado Juan Manuel Saldivar, que recuperado de ese mal momento goza actualmente de cabal salud, ajeno a los escenarios políticos.

Hoy, otro personaje ajeno al entorno político local se aparece de pronto como el mesías de bata blanca que tiene la varita mágica pasa que a El Mante le vaya bien. Dice tener la fórmula para lograr que al municipio le vaya excelente como a él. El Doctor tiene un aire muy parecido al Notario. Usa la misma retórica, se apoya en su poder económico, tiene nulo roce social y está mal aconsejado por algunos personajes que le han pintado las cosas muy sencillas.

La irrupción del Doctor Carballo en la vida política mantense se asemeja mucho al caso Saldivar. Tiene poses mesiánicas, frases motivadoras y cree que el éxito económico del que gozan puede ayudarles a conseguir el poder político que tanto enamora.

Carballo en eso se parece mucho a Saldivar. Arriesga prestigio y dinero por adentrarse a un mundo desconocido que nada tiene que ver como el que se retrata en las mesas de café.

La realidad de las cosas le va a golpear la cara de un momento a otro.

¿Qué necesidad?

Vive sobradamente bien, tiene mucho trabajo como médico y tiene una bonita familia.

¿Qué necesidad?

CISMA EN LA 103 DE XICOTÉNCATL

Dice que no trae protagonismo, pero le encantan los reflectores.

Dice que no es político su movimiento, pero se deja querer por personajes ligados a Morena.

Dice que no quiere llevar agua a su molino, pero ya había manifestado públicamente su deseo de buscar la dirigencia de la sección 103 de Xicoténcatl.

Rogelio Mares, es el secretario del trabajo de la actual dirigencia que encabeza Homero Silva “el Duende”. Aquí, entre ellos, ya no hay la mínima comunicación para llevar a buen puerto el asunto legal en contra de los dueños del Ingenio “Aarón Sáenz Garza”.

Mares prefiere las marchas y las protestas.

“El Duende” prefiere negociar y esperar a que el sindicato nacional le indique las acciones a seguir.

La protesta (si es que lo fue) que hicieron un grupo de obreros en la ciudad de México, sólo sirvió para que echar abajo una mesa de diálogo en la que estarían sentados tanto los obreros, los cañeros, así como industriales. De hecho, Rogelio Mares no se regresó con sus compañeros en el autobús, se quedó esperando la reunión, pero esa nunca se logró y nadie le avisó.

Así las cosas en ese sindicato.

 

 

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