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Se renueva PAN y PRI… ¿cuándo?

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Oscar Contreras Nava

Se renueva PAN y PRI… ¿cuándo?

La presencia de Rafael González Benavides en la dirigencia estatal del PRI,  provoca incertidumbre, enojo, rabia y muchas especulaciones y rumores entre los priistas de Tamaulipas.

Y es que no saben cuándo se irá de la presidencia de este partido, después de que bajo su “mando” el priismo tamaulipeco obtuvo la peor derrota de su historia.

Lo peor del caso es que González Benavides se sigue reuniendo con su derrotado equipo de trabajo y nadie se explica, porqué en las fotos salen muy contentos y sonrientes, como si hubieran salido triunfantes en la pasada elección.

Entendemos que no pueden tener las caras tristes, ni seguir lamentándose por lo que no hicieron y pudieron hacer, pero eso de que no renuncie nadie a la dirigencia estatal, mínimo por vergüenza, pues sí que está muy raro.

Por ello, los priistas de Tamaulipas viven en la incertidumbre y a su nuevo dirigente nacional, Enrique Ochoa Reza, parecería que el caso de Tamaulipas ni siquiera le importa.

Así que mientras los panistas ya entraron en el proceso de renovación de su dirigencia estatal, los priistas siguen en Babilonia, esperando que Ochoa Reza reaccione, se enteré de lo que sucede en el estado y por fin decida sacar del PRI estatal a Rafa y a su equipo de fracasados.

El tiempo apremia, nos dicen algunos priistas, porque González Benavides, dejó completamente desarticulada la estructura partidistas y los dirigentes en los municipios, ya están pensando ir a la ciudad de México a pedir instrucciones porque aquí, el dirigente estatal no tiene credibilidad y más ahora que les ha pedido que ajusten sus finanzas. ¿Qué les parece?

En fin, si el PRI de Ochoa Reza se empeña en mantener a estos fracasados en el PRI de Tamaulipas, es muy seguro que los militantes y seguidores, poco a poco se vayan alejando, ya que Rafael González Benavides y su malogrado equipo del comité directivo estatal quedaron tan vapuleados que ni para echar una porra sirven. Así de simple.

Para finalizar, el gobernador electo, Francisco García Cabeza de Vaca, logró lo que nunca ningún panista había hecho en toda la historia política del estado, y no es otra cosa más que ganarle al PRI y sacarlo del gobierno estatal.

Su trabajo al interior del PAN y en el proceso electoral fue destacado, ya que logró unificar alrededor de su proyecto político a la mayoría de los panistas, quienes le ayudaron a convencer a miles de tamaulipecos de que era la mejor opción, tenía las mejores propuestas y lo hicieron triunfar.

Esto le otorgó un bono de confianza entre los panistas y saben que ya decidió promover a su hermano, Ismael García Cabeza de Vaca, para sea el secretario general de PAN en estado.

Solamente esperamos que los panistas que no forman parte de su corriente política no le vayan a desatar una feroz lucha por la dirigencia estatal, porque este no sería un buen inicio para su mandato.

Al cierre. La transición del gobierno en Tamaulipas es ejemplar. Nadie reclama, exige, demanda y mucho menos acusa. Es tan tersa y tranquila, que hasta los mismos burócratas de confianza confían en que el gobernador electo, Francisco García Cabeza de Vaca, los vuelva a contratar por otros seis años. ¿Será?

Todo indica que así será, porque cómo dijo un clásico de la vida política de Tamaulipas, “aquí no pasa nada”. ¿Cómo la ven?

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