Columnas

Sometido.

Los Miserables.

Leobardo Sánchez Tovar.

Sometido.

Lo ocurrido esta semana en la casa oficial del gobernador de Tamaulipas EGIDIO TORRE CANTÚ, nos muestra el estado de salud política de un mandatario que está teniendo problemas para cerrar con dignidad la puerta final de su administración.

Los oficiales que bloquearon la calle donde vive el mandatario no se achicaron cuando lo tuvieron enfrente, al contrario, sirvió como aliciente para descargar toda su furia, confiados en que en ese momento ellos eran la Ley.

Hasta en ese momento EGIDIO comprendió lo que estaba ocurriendo porque no se trataba de una manifestación callejera, eran hombres armados y enfurecidos que sabían a lo que se exponían con ir a la casa del gobernador a exigir sus derechos, ¡nadie lo había hecho antes!

Quizás los policías nunca lo supieron, pero siempre tuvieron el control total de la situación y borraron de sus mentes a sus jefes inmediatos para tomar por asalto a la ciudad para someter al gobernador.

En el patio de la casa del gobernador convertido en campo de guerra, esta vez no habría tregua, ¡alguien tenía que ceder! y los policías sin la retórica ni la elocuencia eficaz doblegaron a un gobernador que se había quedado solo, aunque no lo estuviera, pero eso parecía.

Los policías habían secuestrado la casa del gobernador y echaron por tierra los discursos porque su única razón era llevarse de ahí lo que les pertenecía, y no bajaron la guardia hasta que no lo tuvieron en sus manos.

Los uniformados comprobaron que la libertad se conquista, pero tuvieron que aprender después de mucho pedir que ese era el único camino que les había dejado el gobierno para obligarlo a entregarles lo que era de ellos.

Los saldos de EGIDIO TORRE no son favorables para una administración que pretende entregarle la estafeta a uno de “los suyos” al contrario, el próximo gobernador encontrará un estado empinado con una deuda de 12 mil millones de pesos.

Para EGIDIO el hueco económico que dejará en Tamaulipas no será su único vacío, su avanzada anemia política se acentuó por su terquedad al tratar de dejar de sucesor a quien padece de lo mismo.

leosanchezto@gmail.com