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Tampico, hueso duro de roer en 2018

PRESENCIA

ANA LUISA GARCÍA G.

                <Tampico, hueso duro de roer en 2018

Ante la declaración desafiante de la regidora panista de Tampico Lizbeth García Aldape, quien manifestó que existe riesgo de una onda división en la militancia del puerto, si el Comité Ejecutivo Nacional de su partido decide postular como candidato a la alcaldía a una persona externa y que no tenga arraigo en el PAN, pareciera que el presidente del partido, Francisco “Kiko” Elizondo acuñó un mensaje subliminal, para aquellos que no se sumaron a los Vientos de Cambio en su momento y ahora reclaman ser tomados en cuenta.

Elizondo hizo alusión a la militancia que no supo o no quiso subirse a la ola azul que arribó con mucha fuerza a partir del 1º de octubre de 2016.

Y es que los panistas tampiqueños (las cabezas, los liderazgos morales) se replegaron desde los primeros días en que se empezaron a dar nombramientos y no fueron llamados, pero ellos tampoco se acercaron y no lo hicieron porque su candidato era Carlos Cantúrosas, hay infinidad de testimonios en Internet de ello.         También varios líderes morales panistas no se sumaron a la campaña de 2016, con las excepciones de Jesús Nader y Germán Pacheco y el círculo de influencia de ambos, incluso el 2º de ellos en su calidad de candidato a alcalde, que al final de cuentas perdió, si bien ganaron las diputaciones locales.

En esa tesitura es que Kiko Elizondo dijo durante su estancia en el Puerto Jaibo, “Aquí todo se ve. Los que se subieron a la ola -que generó Cabeza de Vaca- y los que no la aprovecharon, no es asunto nuestro. Debieron haber salido a subirse a una ola nueva ¿y si no lo hicieron…?”.

EL MENSAJE SUBLIMINAL DE KIKO.- Al buen entendedor pocas palabras. También comentó Elizondo, que en política los tiempos son muy dinámicos, cambian constantemente. Luego añadió, “Los que quieran crear una ola hoy, un círculo donde solo ellos se la creen, pronto se van a dar cuenta de la realidad que no aprovecharon”. “Si hubieran hecho su propia ola este año y se hubieran subido a ella, ahora estarían en otra etapa”.

Estas aseveraciones de Francisco Elizondo le vienen como anillo al dedo tanto a los de Tampico como a los 26 alcaldes panistas que están pensando en la reelección. Al respecto el PAN tiene un mecanismo para evaluar el cien por ciento de las acciones que han realizado los ediles.

Retomando las declaraciones de la regidora de Tampico, García Aldape, que hace alusión a la injerencia del CEN en la elección de un candidato externo, la realidad es que hoy el PAN es gobierno y eso significa que el primer panista del estado será el Gran Elector.

Además de la reiteración que Ricardo Anaya hiciera en Victoria el día de los comicios en que vino a esta capital a levantarle la mano a Francisco García Cabeza de Vaca y expresó que el Comité que él preside no tendría intervención en la designación de candidatos.

MINIPARTIDOS, NI GANAN, NI DEJAN GANAR.- La cuestión es que Tampico ofrece desde ahora el panorama electoral más complicado del mapa político tamaulipeco en virtud de que los dos partidos mayoritarios PRI y PAN poseen un voto duro bastante similar; lo que complica el proceso es la participación del “chiquitiaje”. En los últimos comicios municipales siete partidos minoritarios se llevaron en conjunto17 mil 513 votos, que son muy respetables sobre todo si tomamos en cuenta que el Tricolor que fue el ganador sólo obtuvo  2,556 sufragios más que su más cercano opositor el albiazul.

Esto complica el escenario para las dos principales fuerzas políticas, porque no saben cuánto habrán avanzado esos 7 partidos en los últimos 19 meses; y cada voto que ganen estos, son sufragios que le restarán al PRI y al PAN. Porque los electores son casi los mismos en número; los nuevos son pocos, no se trata del crecimiento de la lista nominal, sino del ánimo o deseo de sufragar de los tamaulipecos.

En esas circunstancias el PAN está examinando la posibilidad de jugar con un candidato ciudadano, con raíces priistas, pero con aceptación en la sociedad.    Sabemos que hoy el tema principal que interesa a los votantes es llevar a los puestos públicos a elementos sin antecedentes de corrupción y con capacidad, son los principales atributos que piden, pero además para ganar en las urnas se requiere de un personaje que estuviera en los últimos tiempos cercano al electorado, es decir que sea conocido.

Ante ese horizonte tan complicado, la orientación de la selección de un candidato para Tampico, es alguien que sume a panistas y priistas, es la fórmula ganadora que se visualiza en la persona del exdiputado jaibo, Eduardo Hernández Chavarría.

Estrategia ideal, sobre todo si la candidata del PRI con sus aliados fuera nuevamente Magdalena Peraza Guerra, que como ya dijimos en colaboración anterior permanece en ascuas, dependiendo de los arreglos cupulares del PVEM y PANAL con el Tricolor, y eso se pacta en el centro.

Por cierto en Tampico los dos aliados del PRI citados, aportaron 2,308 votos, con lo cual Magdalena Peraza Guerra pudo ganar por 4,864 de ventaja con respecto al PAN.

PVEM, PRESUME DE LO QUE ADOLECE.- El Partido Verde presume mucho de estar listo para ir solo a los comicios de 2018, jure Usted que de ser así perderán su registro en Tamaulipas. Examinando el caso Tampico, en Alianza con el PRI logró 1005; y el PVEM con el PANAL obtuvieron 214; el PRI con el PANAL      su votación a la maestra que hoy es alcaldesa.

Líneas arriba nos referimos a 17 mil 513 votos de la suma global de los 7 minipartidos, en ese paquete 3 partidos lograron más de 4,000 sufragios, ellos son el PRD que casi está muerto a nivel estatal, pero tiene relativa presencia en Tampico, obtuvo 4,587, por encima de Morena con 4,371 y en 3er lugar de las fuerzas minoritarias está el Movimiento Ciudadano con 4,163.

Esa es la numeraria de Tampico, donde no hay nada para nadie en este momento, es decir no hay una tendencia y esta empezará a definirse en cuanto se vea quienes son los candidatos, por eso el PAN estudia la posibilidad de una estrategia que lo lleve desde el principio a una victoria segura.