Columnas

Tenía que ser de Tamaulipas

Remache del cambio

Tenía que ser de Tamaulipas

Por ENRIQUE Zúñiga CASTILLO

Un niño de once años inventó un chaleco antibalas tipo mochila para protección en caso de balacera. Juan David Hernández Rojas le colocó un dispositivo GPS a su innovación.  El muchacho tenía que ser de Matamoros, Reynosa o Tamaulipas en general. Es un alumno participante en la “ExpoCiencias Tamaulipas y Certamen de Creatividad e Innovación Tecnológica.

Afirmó, al ser entrevistado, que su mochila hace la diferencia entre la vida y la muerte. “Consiste en una mochila con placa de acero resistente a las balas, situación común en balaceras cotidianas, con un rastreador de GPS enlazado al teléfono de mis padres, que podrían localizarme con facilidad en caso que no aparezca”, precisó el alumno de la escuela Lázaro Cárdenas del Río. Además, dijo, en caso de robo tiene una alarma que se activa “para que la gente se dé cuenta y me apoye”.

Con Juan David, podemos afirmar en la expresión de Pablo Neruda que hay que hacer algo en este mundo porque en este planeta nos parieron.

No quiero añadir otros temas. Sólo terminar con lo siguiente.

Remache histórico

En diciembre de 1975, los celadores el siniestro Palacio de Andonegui, observaron en la madrugada, que una persona arrojó unos objetos desde la calle al interior del penal. Pese a unos disparos que le hicieron y haberlo conminado a detenerse, el sospechoso logró darse a la fuga.

Los proyectiles consistían en dos pelotas de softbol rellenas de mariguana acicalada. Una de ellas cayó en el patio y la otra, con gran ruido, en el techo de lámina del taller. El estrépito alertó a los guardias.

Uno de los vigilantes intentó en cuatro ocasiones disparar sobre la persona que arrojó las pelotas, pero el cartucho no detonó porque la pólvora estaba húmeda. Fue hasta el quinto intento cuando hizo fuego.

Ya te imaginarás, querido lector, la alerta, a esa hora en la prisión.

En ese momento, el Servicio Secreto, en seis patrullas, llegó a las instalaciones y realizó un cateo en las crujías. Decomisó, además de las pelotas aludidas, un sinnúmero de armas diversas.

En otras ocasiones, ya se había intentado introducir droga de la misma manera mediante la faramalla de que unos jugadores simulaban jugar beisbol en un campo deportivo aledaño a la penitenciaría.

Remache lagartesco

Si Usted conduce algún vehículo de Tampico hacia Altamira, tenga cuidado. En el semáforo frente a Petrocel unos lagartos se encuentran acechando, disfrazados de agentes de tránsito. Son parte de la suave brisa del cambio encabezada, en Altamira, por Alma Laura Amparán.

Cuestión de estilo

Regidora o síndica: Podemos observar que algunas personas, por ignorancia o miedo, evitan utilizar las palabras síndica y regidora, reconocidas por la Real Academia Española, para mencionar a quienes ocupan estos puestos. Es más, unas páginas electrónicas de los Ayuntamientos así mencionan a las mujeres que ocupan esos cargos. Debería ser motivo de, por lo menos, incomodidad de las aludidas, sin embargo, a veces ellas mismas así se presentan.

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