Columnas Titulares

TRAICION E INFAMIAS CONTRA BALTA

CUADRANTE POLITICO

POR FERNANDO ACUÑA PIÑEIRO

TRAICION E INFAMIAS  CONTRA BALTA

Hace algunos años, leí con mucho interés,  el libro “Manual Para un Nuevo Periodismo, Vicios y Virtudes de la Prensa  Escrita en México”, cuyo autor es el periodista  Raymundo Riva  Palacio, uno  de los comunicadores  más relevantes del México actual. Del trabajo  del citado columnista, hablan  sus  críticas  y su análisis,  en torno al quehacer presidencial, regularmente bien documentado, y con un estilo que le ha granjeado el respeto de la opinión pública del país.

Sin lugar a dudas,  Raymundo es uno de los comentaristas  políticos, más acreditados  de la república. Dada  esa  circunstancia,  me parece  de lo más lamentable que  algún tamaulipeco sin escrúpulos, haya  deslizado  hasta su espacio de opinión, datos falsos  y mal intencionados, carentes de sustento y orientados  a desprestigiar el  intenso  trabajo político, desarrollado por  el  ex candidato del PRI a  la gubernatura  de Tamaulipas, Baltazar  Hinojosa Ochoa.

En su columna de ayer, “Las culpas del Presidente”, Riva  Palacio señala que,  la única ventanilla, para  emitir reclamos, sobre las siete gubernaturas perdidas por el PRI, se encuentra en Los Pinos. Advierte que fue Peña Nieto quien aprobó dichas candidaturas, “donde las subjetividades dominaron  a la racionalidad”,  En cambio, recuerda, en la postulación de Eruviel, se impuso el pragmatismo y la cabeza fría.

En  Chihuahua,  asegura que Peña, aceptó la propuesta del gobernador Cesar Duarte y del padrino de éste, el coordinador  de los senadores, Emilio  Gamboa Patrón. Al perdedor  Enrique Serrano, el columnista  le dedica la siguiente frase: “débil y mediocre, que no conectó  con los electores”.

Enseguida, aborda  el tema Tamaulipas,  y dice lo siguiente: “No le permitió escoger candidato al gobernador  Egidio Torre  Cantú, a quien le impusieron a Baltazar Hinojosa, que era el Presidente de la Comisión de Presupuesto, en la Cámara de  Diputados. No era a quien él quería como sucesor, pero trabajó a favor de su candidatura, y le proporcionó operadores políticos para ello. El problema de Hinojosa, de acuerdo con funcionarios del PRI, es que nunca trabajó. Fue  un candidato holgazán, dijo uno de ellos”. Hasta aquí, los mencionados textos.

Durante  una conversación que tuvimos con Egidio,  ya cercana  la sucesión, le preguntamos sobre el tema y su respuesta fue: “donde manda capitán no gobierna marinero”. ETC  tenía muy clara su  función subalterna ante el poder de Peña Nieto, pero, para sus adentros, albergaba la posibilidad de que, quedará su propuesta Alejandro Etienne. Esa opción, la mantuvo hasta el último minuto. Más allá, no sabemos lo que haya ocurrido. Baltazar y Egidio se cuidaron de mantener las formas.

Hoy, lo deplorable, artero, desleal y perverso, es que,  algunos de los principales  dirigentes  priístas ¿Rafael González  Benavides?,  se atrevan a decir que Baltazar  no trabajó, cuando todos atestiguamos,  la  incansable  campaña, que   el matamorense  realizó en las ciudades  y pueblos de Tamaulipas. Basta con ver las grandes concentraciones, los eventos masivos y el incansable ir y venir, por  las principales regiones  del norte, centro y sur.

Resulta muy chabacana  la versión de que  Balta no hizo su trabajo, pues tan bien lo hizo, que  a pesar de ser el último en llegar a la carrera interna  por la candidatura, logró un formidable posicionamiento. Pero, eso ya forma parte de otra historia,  huérfana de un  epílogo feliz, para el tricolor y su candidato.

Conforme pasan los días,  aquí en la entidad, sigue  creciendo la versión de que Baltazar fue traicionado por  priístas  de la cúpula. Nada le puede quitar  de la cabeza  a la militancia de las bases, la suspicacia  de que, más allá  del hartazgo social, y del voto de  castigo, hubo mano negra  hacia el interior del PRI contra Balta. Pero si a esa traición, ahora le suman, la infamia y la calumnia, pues  resulta mucho más grave.

No se puede decir que la  cruzada por el voto haya sido impecable, por supuesto que hubo errores, y el mismo ex candidato deberá  de asumirlos. Uno de ellos, fue que la suya fue una campaña atípica, sin cambios en la presidencia del PRI estatal, como  se  requería. El mismo Baltazar lo permitió, y en ello llevó su penitencia. Pero de ahí a que, ahora le dediquen columnazos, acusándolo de que no trabajó, simplemente es muy ruin. Una cochinada.

-OSCAR  ALMARAZ, SE CONVIERTE EN EL VECINO POLITICO DE CABEZA—

Como alcalde electo  de la capital tamaulipeca, el priísta  Oscar  Almaraz,  se convierte en  el vecino político  de  quien  será  el primer gobernador panista  de la entidad. Esta circunstancia, tiene, desde luego,  interesantes  capítulos por escribirse. Recordamos que en el pasado, el primer alcalde panista, Gustavo  Cárdenas Gutiérrez, tuvo que convivir con el gobernador priísta, Manuel  Cavazos  Lerma. En tono de broma, Gustavo decía que, “me voy a pelear con el chaparrito”, para que me suelte el presupuesto”. En el caso de Oscar, creemos que su oficio político, podría abrirle puertas, con el palacio azul.

1 Comentario

  1. Que editorial tan malo, obtuso y subjetivo. El enemigo más peligroso de BH en la campaña fue su falta de carisma, su cuestionada calidad moral, su discurso trillado, mentiroso, desesperado, cambiante, vacío, falto de credibilidad con toques de soberbia y prepotencia . Se creía y se veía ganador, distante del ciudadano que lo seguía, escuchaba y veía con ojos de artasgo, odio por lo que representaba . Sus mítines políticos eran clara y burdamente montados, comprados con dinero público, traficando con la necesidad de los necesitados. Pero la ciudadanía le dio una bofetada, manifestó su repudio hacia su persona y hacia lo que representa su partido en decadencia. Bendita democracia, bienvenida la tan necesitada alternancia en un estado aplastado, humillado , saqueado por su partido y su pandilla y bañado en sangre. No cabe duda que la vida hace justicia y tarde o temprano le da a cada quien lo que se merece.

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