Columnas Titulares

VUELTA LA BURRA AL TRIGO

LETRA PÚBLICA

VUELTA LA BURRA AL TRIGO

RODOLFO SALAZAR GONZALEZ

Al inicio de la semana la televisión mexicana en un intento de recuperar la credibilidad que ha perdido (“somos un soldado del PRI y del presidente: Tigre Azcarraga”) a lo largo de varias décadas por su tácito desempeño de someter la realidad a los intereses del “Príncipe” sexenal en turno, transmitió en horario estelar una videograbación con sonido sobre los momentos anteriores y posteriores a la fuga del narcotraficante mexicano Joaquín Guzmán Loera, apodado “El Chapo”, en esta filmación se puede apreciar con detenimiento que existieron indicios comprobables de corrupción y complicidad de las autoridades del Centro penitenciario en Almoloya, porque se percatan en forma fehaciente los carceleros el momento de la fuga del Chapo y los escandalosos ruidos que días antes se escuchaban y que eran un reflejo de los trabajos de ingeniería que realizaba el encargado de construir el túnel de un kilómetro de distancia que salió exactamente en la celda del fugitivo más buscado en estos momentos por autoridades norteamericanas y nacionales.

No es la primera ocasión en nuestro país (ni creo que sea la última) que queda establecida la certidumbre jurídica de que un funcionario que fue designado para servir a su país se involucra en la actividad criminal y vive como una fantasía patológica la hazaña de servir de guarda espalda, oreja y cómplice de los capos del crimen organizado. Tampoco es la primera vez que este mega hampón que es Joaquín Guzmán logra con su poder económico corromper la endeble estructura moral de los encargados de su captura y su encarcelamiento. Al principio del gobierno del Vicente Fox, el Chapo salió como Pedro por su casa, tranquilo y sin complicaciones de una cárcel que supuestamente tiene un monitoreo permanente de los movimientos y conductas de los reos de alta peligrosidad que por esa razón deben estar vigilados las 24 horas del día por su amplísimo poder económico y su facilidad para convencer a sus captores de aceptar el dinero de los crímenes.

Roberto Saviano es un periodista y escritor italiano, nacido en Nápoles, que entiende la vida solo en una dirección: combatir el crimen organizado de su patria. En ese desempeño intelectual realizo un trabajo de investigación periodístico en donde aportó pruebas suficientes e indubitables para que el estado italiano atacara y aprendiera a la mafia napolitana que es considerada una de las más sanguinarias de Europa. Como consecuencia de esta acción de denuncia honesta y objetiva que realizo Roberto Saviano, el crimen organizado de ese país otorgó un contrato millonario en euros para quien entregara la cabeza de este singular hombre de letras, cuya investigación en el mundo de la mafia italiana se llevó a la pantalla en la película “Gomorra” y en un libro que rebasaron las expectativas de los lectores convirtiéndose en un bet seller en el mundo.

Actualmente la vida de Saviano es un permanente itinerario recorriendo el mundo para no ser alcanzado por el brazo criminal de la mafia napolitana. En su último libro: “CeroCeroCero” el autor dedica su obra a los carabineros de su escolta por las cuarenta mil horas que han pasado juntos y las que todavía deben de faltar donde quiera que se encuentran.

En su libro este investigador italiano afirma con datos documentados que la guerra por el petróleo blanco (la cocaína) celebra su más dura batalla en México; y sostiene que es “en nuestro país el único lugar del mundo en donde el criminal con su dinero puede convertirse en un triunfador y puede incluso con su poder de corrupción cambiarle el aroma que tiene el dinero criminal, para concederle un olor ganador”, que muy poco tiene que ver con la pestilencia y la miseria que representa la barbarie criminal y la corrupción.

Recuerdo que durante el sexenio de Felipe Calderón se le encargó al mercadologo, Guillermo Valdés, el Cisen, que es la oficina de inteligencia con la que cuenta el estado para que teóricamente ganarles el paso a los criminales en sus actividades para poder desactivar su poder destructivo y sobre todo para capturarlos y meterlos en prisión. Este hombre encargado de capturar al capo Guzmán Loera, termino sintiendo por el criminal una fascinación que lo llevo a escribir un libro en donde establece la dinámica dentro de su mundo de los negocios, que el Chapo sería si se dedicara a los negocios un gran empresario como existen pocos en el mundo. El tema es que no se trataba de que describiera la inteligencia de este hampón, el quid consistía en capturarlo no en elogiarlo. Sin embargo en descargo de la conducta frívola de este ex funcionario mexicano calderonista, Roberto Saviano también se encarga en su último libro naturalmente con un matiz muy diferente en el que queda establecida la constancia de que se trata de un monstruo al que hay que destruir para salvar a la humanidad; asegurando que “el Chapo no permite que los demás intuyan su rabia porque esto no es útil, si es útil en cambio castigar con la muerte a quien se lo merece. Pero cuando aplica esta sentencia no expresa jamás la más mínima emoción”. En síntesis el investigador italiano establece que el Chapo es un sanguinario racional.

El video que publicó Televisa donde México se da cuenta que prendieron la alarma en el centro penitenciario donde se encontraba el Chapo Guzmán, tres horas después que este capo se hubiera escapado por el túnel de la cárcel. Este tiempo le sirvió al Chapo no tan solo para salir de su cautiverio, sino para llegar a su destino. Según revelan las investigaciones que abordó un par de avionetas para llegar al destino en donde ya tenía establecida con anticipación varias cabañas para poder habitarlas junto con su esposa y su escolta, que los últimos datos duros asciende a más de cuarenta efectivos. En México hay un dicho que dice que el asesino siempre vuelve al sitio del crimen, seguramente lo tomaron del proverbio ingles que asegura que “el criminal regresa a la acera donde se resbalo”. Cuando todo el mundo pensaba (entre ellos “Popeye” el sicario mayor de Pablo Escobar, a quien se le atribuyen y el acepta, más de 3 mil homicidios) Joaquín Guzmán se fugaría fuera de México, muy lejos de donde están sus adversarios y sus cómplices, que en este caso fueron las autoridades de la cárcel en donde estaba de vacaciones el Chapo. Regresó al lugar donde ha crecido y se ha escondido por mucho tiempo: El triángulo dorado, que es un lugar muy complejo de ubicar entre las montañas de la Sierra Madre Occidental pero que está dentro de los estados de su Sinaloa, Chihuahua y Durango, es decir volvió a su casa. Fue víctima del síndrome del jamaicón Villegas.

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