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Zavalistas

Tribuna

Por Javier Terrazas

Zavalistas

En Tamaulipas las últimas dos elecciones federales de presidente han sido ganadas por el Partido Acción Nacional.

En la del 2006, Felipe Calderón fue beneficiario del “voto útil” que le dieron por acuerdo político cupular algunos gobernadores priístas.

Vicente Fox Quesada no quería entregar la presidencia a la López Obrador, entonces candidato del PRD.

Su amiga Elba Esther Gordillo, entonces en la dirigencia del PRI, fue el enlace para que dieran línea a algunas regiones del país, a fin de que el voto que iría para Roberto Madrazo, se pintara de azul.

Así fue como llegó con cierto margen de votos a ser presidente el michoacano Felipe Calderón Hinojosa.

En la siguiente elección federal, la de 2012, cuando Josefina Vázquez Mota fue la candidata albiazul, obtuvo mayor número de votos que el ganador nacional Enrique Peña Nieto.

Para la elección del 2018, en la militancia panista tradicional hay incertidumbre, pues  la división, fractura, escurrimientos y grupismo los tienen confundidos.

La renuncia de Margarita Zavala al PAN y todo lo que  representó el grupo Calderonista que la respalda tras bambalinas, le restará votos a quien sea el candidato.

Y todavía hay riesgo de otra fractura en ese instituto político, si se da el “choque de trenes” entre el dirigente nacional, Ricardo Anaya,  empecinado en ser el abanderado presidencial con Rafael Moreno Valle.

Los panistas tradicionales comulgan más con Margariita Zavala aún fuera del PAN, que con el narcisista Anaya o el ex priista Moreno Valle, que gobernó a Puebla con los colores azules.

Zavala está realizando en todo el país la colecta de firmas en apoyo a su candidatura independiente a la presidencia.

Y el equipo que está apoyándole, son grupos de panistas tradicionales que no comulgan con el neopanismo que se da a nivel nacional y en la entidad.

Lidia Madero García, Rosa María Uribe Mora,  Ángel Sierra Ramírez, Maki Ortíz Domínguez,  son algunos de los Calderonistas-Zavalistas, que por sus afectos y lealtades, operarán para esa causa.

Ya veremos luego como se reagrupan o separan los Anayistas o Morenovallistas.

Lo que es muy obvio es que las estructuras azules tamaulipecas podrían inclinarse para Rafael Moreno Valle, con quien hay más afinidad.

Al menos es lo que se percibe por las frecuentes visitas que realiza el ex gobernador poblano a la entidad.

Habrá que seguir de cerca la articulación que se dé por parte de la dirigencia estatal que presiden Francisco Elizondo Salazar e Ismael García Cabeza de Vaca con  la dirigencia nacional de Ricardo Anaya.

La realidad es que el grupo Calderón-Zavala, está jugando dos cartas, una por la vía independiente que es Margarita, y la otra, José Antonio Meade, que podría ser el abanderado externo a la candidatura del PRI.

Una manera de regresar la copa que los priistas le dieron para que fuese él quien despachara en Los Pinos en 2006, en lugar del tabasqueño Andrés Manuel.

En las más de 50 mil firmas que están colectando los Zavalistas en diversas plazas de los principales municipios tamaulipecos, aparecerán los panistas de antaño.

Y seguramente refrendarán su rúbrica en las urnas del 1 de julio del año entrante.