Desafuero, ariete de Andrés Manuel López Obrador

 

Carlos Martínez Leal

El diccionario de la Real Academia Española define Fuero como privilegio que se confiere a determinados servidores públicos para salvaguardarlos de eventuales acusaciones. Y Desafuero como procedimiento ante la Cámara de Diputados que puede desembocar en retirar el fuero para que el servidor público quede a merced de las acusaciones en su contra.

En México se conoce como “fuero” a la inviolabilidad que la Constitución otorga a legisladores, determinados funcionarios públicos, ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE), respecto a las opiniones que vierten en el ejercicio de sus funciones, así como a su inmunidad contra posibles persecuciones penales durante el tiempo de su encargo.

El espíritu original del fuero es que los críticos del sistema no sean perseguidos o se les fabriquen delitos, como ya ha ocurrido. Esto porque aunque ha sido una demanda histórica que no haya fueros principalmente por los abusos de los legisladores, es necesario advertir sobre la utilidad política de su permanencia o conveniencia para evitar que estos no sean perseguidos por sus dichos o por las críticas que puedan hacer a regímenes autoritarios.

El día jueves 26 de noviembre el Senado mexicano aprobó un cambio en la constitución que permitirá juzgar a presidentes mientras están en el cargo. Esta fue una de las promesas de campaña de López Obrador. Implicó modificar la redacción de los artículos de la Constitución:  en el 108 el presidente podrá ser imputado o juzgado por traición a la patria, hechos de corrupción, delitos electorales y todos aquellos delitos por los que podría ser enjuiciado cualquier persona mientras ocupe su cargo. Y el 111 cualquier acusación contra el jefe del ejecutivo deberá pasar por el Senado.

Es decir, la reforma morenista no está eliminando el fuero al presidente como tramposamente afirma, sino sólo aumentan los delitos por los cuales puede ser enjuiciado, lo que no es igual a ser procesado y castigado penalmente: Lo que significa que el fuero presidencial, causante de impunidad, según López Obrador, sigue vigente, intacto y protegiéndolo a él, como antes protegía a quienes lo precedieron. Una mentira más, ya que sigue valiendo más la voluntad política que la verdad jurídica. Alvaro Rrz. V. (Buzos, 6-V-2019) Expliquemos, el Senado cuenta con mayoría morenista y acompañará al presidente en todo su mandato, es decir los seis años. ¿Esa mayoría lo enjuiciará?

Pues bien, el día 23 de febrero la FGR solicitó “La Declaración De Procedencia” en contra del Gobernador Francisco García Cabeza de Vaca por los presuntos delitos de delincuencia organizada, operación con recursos de procedencia ilícita y defraudación fiscal equiparada, y anunció que dicha solicitud sería notificada el jueves 25. Y este 27 de febrero la sección instructora de la Cámara de Diputados dio entrada a la petición de Declaración de Procedencia.

Sin embargo el artículo 111 de la Constitución Mexicana dice: Para poder proceder penalmente por delitos federales contra los ejecutivos de las entidades federativas, La Declaración De La Procedencia será para el efecto de que se comunique a las legislaturas locales, para que en ejercicio de sus atribuciones procedan como corresponda. Es decir, el asunto debe pasar al Congreso de Tamaulipas. Ahora bien, el Artículo 152 de la Constitución de Tamaulipas indica que para que se pueda proceder penalmente contra el Gobernador se le tiene que destituir por medio de un juicio político.

Esto lo saben Obrador, el Fiscal Gerts Manero y Alejandro Rojas Días – Durán, Senador Suplente de Ricardo Monreal Ávila, entonces por qué después de dos años que este senador suplente, expresidente de morena, viene denunciando, es precisamente en estos tiempos electorales a escasos 4 MESES  DE LAS ELECCIONES QUE CON UN RUIDO ESTRIDENTE DESATAN ESTA CAMPAÑA, Rojas Díaz – Durán no oculta sus intenciones de ser el candidato a Gobernador.

Podemos ver como todo es un montaje, un show que viene desde la presidencia de la República y de Morena, pues quieren a toda costa levantarse con el poder y no importa a qué precio. No es su interés el pueblo y sus problemas, pues lo han puesto como decía su eslogan “primero los pobres”, en el país se han incrementado en 10 millones los pobres, han quedado 54 millones de pobres sin el seguro popular, sin guarderías infantiles, los niños con cáncer están sin medicinas, los hospitales sin equipo, sin médicos y sin medicamentos, el campo sin recursos, se perdieron más de 12 millones de empleos, la pobreza laboral aumento a 40.7%. Otorga jugosas inversiones, como el Tren Maya, a los ricos de su preferencia (por adjudicación directa, como nunca antes) y sin embargo gastó únicamente el 1% del PIB en apoyo a los pobres, y a las pequeñas y medianas empresas en la pandemia, dejando un saldo de 1.1 millones de estas en quiebra, a 2 millones 100 mil contagiados por Covid-19 y 185 mil muertos, casi 10 mil por día, así como cerca de 100 mil los muertos por la inseguridad recortó a Tamaulipas en el presupuesto para 2021, 7 mil 216 millones de pesos.

Esta es la razón por la que los falsos redentores de morena no tienen la aceptación entre los tamaulipecos y entonces hay que crear el espectáculo: Pan y Circo al pueblo, aunque en este caso sólo sea circo: “denuncian a través de la FGR, ante la Cámara de Diputados Federal al Gobernador de Tamaulipas Francisco García Cabeza de Vaca, para golpearlo políticamente y ganar las próximas elecciones.

No pasarán, los hechos en estos casi tres años los han mostrado como falsos representantes del pueblo. Ni un voto a Morena, repudiemos su farsa de desafuero, pues lo usa como ariete contra el Gobernador y contra Tamaulipas. Al tiempo.