¿Frase o calavera?

FACTOR ENTRE DOS

Por: José Efraín Caballero Sevilla

¿Frase o calavera?

Se acerca el tradicional día de muertos y con ello, su añeja costumbre de las calaveras literarias, que son frases chuscas en rimas, satíricas y que hablan de los defectos de un personaje.

Que se parecen mucho a expresiones de políticos contemporáneos, donde ellos mismos, se han dejado con sus propias frases, con un pie fuera de la vida política, figurativamente hablando.

Le mencionaré algunas frases para recordar, que seguramente, más de uno, desearían no haber expresado nunca, ¿a usted cual le gusta, o disgusta más?

Al exponer su opinión personal públicamente, o respondiendo a las preguntas de los medios de comunicación, sobre temas de interés, el Presidente Enrique Peña Nieto, en muchos de los casos, quedó evidenciado y catalogado como falto de cultura, y aun mas, como un político que no estaba apto para hablar de ciertos temas, sin ser antes debidamente asesorado.

Sus pifias orales, a lo largo del sexenio, eran catalogadas como: graciosas, ocurrentes, ignorantes, y hasta torpes por la opinión pública, pero nunca se les consideró más allá de anécdotas desafortunadas, que lejos de molestar al ciudadano, en la mayoría de los casos divertía. A la postre han resultado lapidarias.

Entre esas desacertadas declaraciones, podemos citar, aquella del 7 de septiembre de 2017, en el avión presidencial tras un fuerte sismo: «Estábamos ya por bajar acá en Oaxaca; estábamos como a un minuto, no, menos, como a cinco minutos» la cual dejó “out” al mismo periodista.

Pero, la que si no se midió es del día 25 de octubre 2016 en el foro de negocios: “No creo que un presidente se levante, ni creo que se ha levantado, pensando (todos los días) cómo joder a México”

Resultó en su momento, mucho menos costoso para el presidente, proyectar una imagen de ineptitud, que hubiera sido más caro la de corrupto, como a la fecha está saliendo a la luz pública.

Esta no fue más que una cortina de humo, que mantuvo distraída a la opinión pública, mientras se estaban llevando a cabo una serie de actos de corrupción, como ha quedado constatado en las investigaciones recientes de su administración.

Algo semejante sucedió en el periodo de Vicente Fox, que, por su forma campirana de hablar a los ciudadanos, rompió clichés del tradicional político mexicano, sin uso de tecnicismos lo cual generó empatía con la gente.

Dentro de su anecdotario podemos mencionar aquella que en 2002 le propino a Fidel castro del “comes y te vas”, durante la Cumbre de la ONU en Monterrey, Nuevo León.

En mayo de 2005 realizó un comentario racista: “Los migrantes mexicanos hacen trabajos que ni siquiera los negros quieren hacer” Esta declaración del presidente, lejos de ayudar a la comunidad mexicana en E. U. causó indignación en la sociedad.

Y para rematar en febrero de 2006 su máxima «El 75 por ciento de los hogares de México tienen una lavadora, y no de dos patas o de dos piernas, una lavadora metálica», haciendo referencia a las mujeres. Este comentario extrañamente no mereció ni siquiera una llamada de atención de ningún organismo, más que de la oposición, que lo desacreditan actualmente en temas de esta índole.

El turno de Felipe Calderón, con su máxima del “aiga sido como aiga sido” que fue la frase mencionada por el ex presidente en una entrevista, cuando le cuestionaron su polémico triunfo comicial. Lo expuso involuntariamente a la duda permanente de la sociedad sobre su legitimidad electoral, situación que hoy le pesa ante la nula convocatoria social, dejando “frío” a su partido “México libre”.

Del presidente actual Andrés Manuel López Obrador, que se le ha criticado su acento y su forma pausada de hablar, aún más que sus declaraciones, es cuando mencionó el 6 de septiembre de 2006 “Al diablo con sus instituciones” posterior al fraude electoral.

Esta inconformidad, es la que ha dado pie a que la utilicen sus rivales políticos, para de ahí pretenderlo encasillar como un presidente dictador, y actualmente le están haciendo mucho ruido por esa expresión, un día sí, y el otro también, más que calavera parece un espectro por el uso que le han dado.

Cabe señalar que, a este respecto, nuestro país como cualquier democracia, cuenta con los tres poderes de la unión, y todos los espacios que ha obtenido durante su gestión, han sido gracias al triunfo electoral que involucró a más del 50 por ciento de los electores. Por lo cual queda claro que es solo propaganda partidaria, pero como pesa.

Así las cosas, querido lector, cada uno de los mandatarios ha tenido que pagar un costo de sus dichos, marcando estos su paso por el servicio público y quedando para la posteridad. En esta muy compacta antología, queda de manifiesto que hablar en la política, a veces puede convertirse en un espectro lo manifestado, que les acompañará, y en algunos casos puede marcar el final políticamente hablando.

Querido lector, tenga un excelente día nos leemos la próxima.

Contacto: factorentredos@hotmail.com