Otra vez serán virtuales las actividades de Semana Santa: Obispo de Tampico

 

*Apenas va un 1 por ciento de la población vacunada. Católicos vivirán la Cuaresma compartiendo con el Señor su cruz, sufrimiento y dolor: Monseñor José Armando Álvarez Cano

María de Jesús Cortez

Con motivo de la Semana Santa, la Iglesia católica tiene previsto realizar una serie de actividades pero de manera virtual pues a decir del Obispo de la Diócesis de Tampico, José Armando Álvarez Cano «con la pandemia nos toca compartir con el Señor su cruz, su sufrimiento, su dolor pero la esperanza también de tener una vida nueva».

Al hablar sobre si este año ya podrían ser presenciales las actividades eclesiásticas con motivo de la Cuaresma, Monseñor señaló que ya se están preparando.

«Yo creo que en muchas parroquias han iniciado con confesiones, viacrucis, preparación, todo de manera virtual creo que el año pasado nos dejó ya una lección muy grande y ya los padres han ido poco a poco aprendiendo», indicó.

Hizo ver que no podrían aún ser presenciales las actividades pues apenas han vacunado a un 1 por ciento de la población, «todavía vamos muy lentos en este sentido pero sí se da la oportunidad para después empezar poco a poco».

Reconvino después en el tema de las confesiones que dijo esas sí deben ser presenciales, «Empezamos ya de hecho han iniciado con confesiones, ejercicios cuaresmales, toda la cuestión de la actividad espiritual, poco a poco ya se ha empezado en todas las iglesias»

Hay parroquias en Catedral todo jueves y viernes de 10 a 6 de la tarde están los sacerdotes allí y lo mismo todas las parroquias van a iniciar con sus actividades.

Álvarez Cano comentó que hasta la Semana Santa estarán previendo si hay otra actividad de manera presencial pero siempre con cupo limitado.

Cuestionado sobre lo atípico de la situación, el Obispo de la Diócesis de Tampico recalcó «nos toca compartir con el Señor su cruz, su sufrimiento, su dolor pero la esperanza también de tener una vida nueva, yo creo que la Cuaresma se va de acuerdo a lo que estamos viviendo de la pandemia, un tiempo de austeridad, de penitencia, que se nos ha sido impuesta por la misma pandemia pero sin duda con la esperanza también de vivir una vida diferente, distinta y nueva», finalizó.