Por la inocencia perdida

David Ed Castellanos Terán

@dect1608

Por la inocencia perdida

Han transcurrido 10 años, 3 meses y veintitantos días desde que el ex presidente de México, Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, declaró la «guerra» a los cárteles de la droga. Desde entonces entidades como Tamaulipas, Sinaloa, Guerrero y Michoacán se convirtieron en campos de batalla, cementerios clandestinos de personas y estados que aparentan tragar seres humanos.

Para algunos una absurda postura la del panista, mientras que para otros una decisión de valor y por mucho necesaria en México. Como casi todo en la vida es cuestión de percepción; las opiniones todas son válidas y respetadas.

Pero lo que no tiene ápice para entrar en discusión son los más de mil 700 menores de edad que dejó huérfanos en Tamaulipas la embestida militar que ordenó el entonces Comandante Supremo de las Fuerzas Federales. Acción nacional que trajo un tsunami violento como reacción de los grupos criminales, quienes le ganaron sin duda a Calderón.

Tales niveles de orfandad -la repito más de mil 700- que se agudizan principalmente en los municipios fronterizos de Reynosa y San Fernando, obligó a la Presidenta del DIF Tamaulipas, Mariana Gómez de García a implementar el programa «Nuestros Niños, Nuestro Futuro», un modelo de carácter interestatal encaminado a la protección, atención y previsión que mejore las condiciones de vida que enfrenta la niñez tamaulipeca víctima de la guerra calderoniana.

Según la base de datos del DIF Tamaulipas tiene este número preliminar de mil 700 huérfanos, sin embargo se estima que son muchos más y por eso mimo la presidenta del DIF estatal, instruyó un trabajo coordinado de su gente con la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) para investigar y detectar a más niñas, niños y adolescentes que por alguna razón no están siendo contemplados, Mariana Gómez no pretende que por ningún motivo estos pequeños sigan sufriendo más de lo que ya han vivido con la muerte o desaparición de sus padres.

Como una primera respuesta estratégica en beneficio de estos menores y sus tutores, va encaminada a ofrecerles una estancia con los cuidados diarios, educación, alimentación, albergue y/o refugio en Centros de Atención que el DIF Tamaulipas construirá en caso de ser necesario o bien, los albergará en las instalaciones que tiene por ahora, la intención es permitir que los familiares de los huérfanos puedan laborar o realizar alguna actividad lucrativa mientras los menores son totalmente cuidados y atendidos por el personal del Sistema para el Desarrollo Integral que encabeza doña Mariana. También recibirán atención psicológica y se les gestionarán becas educativas de ser necesario.

Viene un arduo trabajo pero hacer algo que parezca soñador es mejor que no hacer nada y nada ya se hizo durante muchos años por estos niños.

davidcastellanost@hotmail.com